Los Chicago Bulls son ahora mismo uno de los equipos más prometedores de la liga, sin embargo llevan un tiempo jugando con un excesivo hándicap. Dos de sus mejores jugadores, el base Derrick Rose y el ala-pívot Pau Gasol no han podido jugar los últimos partidos, lo que el equipo está pagando. Esta última noche fueron los Portland Trail Blazers quienes aprovecharon la coyuntura.

El primer cuarto ya marcó claramente el camino que seguiría la mayor parte del partido. Los Portland Trail Blazers se colocaron rápidamente por delante en el marcador y para cuando el luminoso apenas si había descontado seis minutos, iban ganando por un marcador de dieciocho a tres. Estamos hablando de una diferencia de quince puntos en seis minutos, un auténtico bofetón en la cara de unos Chicago Bulls que ya, desde el inicio del partido, no estaban jugando cómodos y que iban pagando las carencias de sus jugadores estrella tanto en calidad de juego como en cansancio acumulado de los demás. Al final se logró llegar al final del cuarto con un marcador de treinta y dos a veintiuno para los Portland Trail Blazers, que, con esa ventaja de once puntos, empezaban a encarrilar el partido desde el inicio.

El segundo cuarto empezó con los Chicago Bulls marcando un parcial de siete a catorce, que les acercaba a solo cuatro puntos de los Portland Trail Blazers. Sin embargo, este parcial fue un simple espejismo, pues en los siguientes minutos Portland Trail Blazers logró anotar veinticinco puntos por ocho de los Chicago Bulls. Tras este veintinueve a veintidós para los Portland Trail Blazers, ambos equipos se fueron a los vestuarios a sopesar la situación.

A la salida de los vestuarios, ambos equipos se mostraron muy poco incisivos en el aspecto ofensivo y en ningún momento parecieron querer entrar en un cuerpo a cuerpo. Esto beneficiaba enormemente a los Portland Trail Blazers, que podían dejar pasar los minutos y acercarse cada vez más a la victoria. Llegó un momento en el que los Chicago Bulls intentaron forzar el marcador, pero les salió mal y acabaron con un nuevo parcial negativo. Veintidós a veintiocho y los Portland Trail Blazers con una victoria prácticamente asegurada en casa ante los Chicago Bulls. El último cuarto fue un mero trámite, con unos Chicago Bulls rendidos a la evidencia. Este no era su partido.