Las bajas, o en algunos casos la baja forma tras la lesión, de sus mejores jugadores están en este momento haciendo mucho daño a unos Chicago Bulls que empiezan a pagar el desgaste que implica tener que sobreutilizar a determinados jugadores para suplir a aquellos que deberían en este momento estar aportando una enorme cantidad de puntos y juego. Esto ha llevado a que incluso en un equipo como el de Illinois, con un fondo de armario muy poderoso y algunos de los jugadores de equipo más dominantes de la Conferencia Este, empiece a tener problemas para lograr llegar con garantías a los finales de partido, que en este momento empiezan a ser muy duros y volverse muy cuesta arriba.

Además no tienen la posibilidad de tener una poderosa segunda unidad porque algunos de los jugadores más importantes de esta tienen ahora que cubrir las bajas del equipo titular, lo que provoca que los momentos en los que, agotados, los jugadores titulares tienen que dirigir sus pasos hacia el banquillo el equipo contrario tenga vía libre para hacer y deshacer a su antojo. La muestra podría ser muy bien el último partido contra los Boston Celtics. En este partido se dio un segundo cuarto que supuso una desventaja de veinte puntos, dieciséis a treinta y seis que hizo casi imposible la remontada a pesar de los esfuerzos de los titulares que acabaron llevando el marcador a un ajustado ciento uno a ciento cuatro en los tramos finales del partido.

Ahora mismo es un equipo que necesita a sus estrellas en la cancha o puede verse superado por un equipo que, aunque inferior, puede tener la capacidad de cobrarse las ventajas que el juego forzado de la franquicia de Illinois puede generar para un equipo que sea lo suficientemente habilidoso y estudie en profundidad los actuales puntos débiles de un equipo que juega con, y a, lo que puede.

Estos tiempos pasarán y nadie duda de que este equipo, incluso sin Joakim Noah y sin Derrick Rose, llegarán a los playoffs e incluso muy posiblemente a las finales de conferencia sin demasiados problemas, pero en ese momento no pueden jugar cojos o los grandes rivales que les esperan en las últimas eliminatorias darán buena cuenta de estos Chicago Bulls disminuidos físicamente.