Los New Orleans Pelicans han logrado en muy poco tiempo ser uno de los equipos que puede llegar a participar en los playoffs de la conferencia oeste. De hecho, en este momento están décimos y con perspectivas de llegar a obtener mejores puestos en un futuro tras pasar por las canchas más duras y haber logrado sobrevivir a algunos de los rivales más duros de toda la liga. Han logrado mantener su balance victoria y derrotas en positivo y además han logrado estar entre los posibles aspirantes a unos playoffs a los que este equipo no está especialmente acostumbrado y es algo que ilusiona a sus fans.

Este equipo se ha situado en esta posición no en base al juego de algunas de sus estrellas -de hecho ahora mismo es uno de los equipos con menor presencia de grandes figuras entre sus filas- sino gracias a un juego colectivo en el que los jugadores aprovechan una buena combinación de pases para tratar de desestabilizar las defensas rivales y obtener posiciones claras de tiro o entradas a canasta sin excesivos impedimentos.

Además en defensa son un equipo que trata en la mayor parte de los casos de apoyarse mucho unos a otros, haciendo que el equipo funcione en defensa en base a ayudas continuas y mutuas y defensas cerradas sobre jugadores especialmente peligrosos en la faceta ofensiva, lo que les convierte en un equipo tremendamente incómodo y que en muchos casos gana partidos por bajar mucho el nivel anotador de los jugadores estrella de sus rivales.

Esto ha sido clave para que algunos equipos que, al menos en principio, deberían haber obtenido victorias frente a este equipo no logren dicha victoria y por el contrario pierdan. Esto es una gran ventaja frente a sus rivales más directos, pues es previsible que ellos sí pierdan contra los rivales de la parte más alta de la tabla.

Ahora New Orleans Pelicans puede volver a alcanzar los playoffs, uno de los grandes sueños de un equipo y una ciudad que en estos momentos no están en su mejor época. Aún años después siguen heridos por la catástrofe que hace ya tanto tiempo convirtió a Nueva Orleans en la ciudad que ahora conocemos.