Desde el domingo pasado comencé a frotarme las manos al saber el nombre de los ocho equipos que habían ganado su pase a la liguilla del balompié azteca.

No veía la hora en la que se pusiera en marcha el primer juego de cuartos de final, pues entendía que después se vendría un rosario de grandes partidos, llenos de buen #Futbol y emociones al mil.

Por fin, llegó el miércoles, día señalado para el inicio de la denominada "fiesta grande", debo confesar que le pedí a Dios que en el partido de Pumas vs América, no estuvieran los insufribles "Pollo" Ortiz y Andrés Vaca, pues el espectáculo se vería dañado y no tendría más remedio que bajarle el volumen a la TV.

Anuncios
Anuncios

El primer juego de la eliminatoria fue Pachuca vs Tigres. ¡Por Dios!, qué partido tan infame con dos equipos amarrados atrás como si estuvieran en un juego de la jornada 3 y no uno de liguilla. Como en el boxeo, ambos contendientes salieron hacer un round de estudio, nada más que este round duró 90 minutos. Con un autogol por bando, el partido terminó empatado y lo mejor que me pudo pasar fueron los deliciosos molletes con chorizo que había preparado mi mujer para cenar.

No importa dije yo, mientras iba al baño para tirar los nervios, pues enseguida llegaría el Pumas vs América. Debo reconocer que la actitud del cuadro universitario fue destacada intentando desde el principio del cotejo inclinar la eliminatoria a su favor, sin embargo, enfrente, los felinos encontraron a un equipo azulcrema desconocido, con pocas aspiraciones y cero combativo.

Anuncios

Si bien el encuentro no estuvo para dormirse, tampoco fue un partido de alarido como suelen ser los clásicos, y menos aún en la liguilla. Por lo menos el gol del triunfo de los auriazules convertido de cabeza por Eduardo Herrera valió la desvelada.

El jueves renació la esperanza de ver verdaderos partidos de fase final, llenos de emoción y buen futbol. Así, mientras disfrutaba unos tacos al pastor con salsa roja y un refresco de cola, comenzó el Monterrey ante Atlas, los locales, al igual que en el torneo regular, mostraron serias falencias, es cierto, fueron impetuosos pero carecieron de talento e ideas claras para imponerse ante un equipo rojinegro que desde el principio se plantó bien en la cancha y cortó todos los avances tejidos por los de casa. Un penalti fallado por "Chupete" Suazo, terminó por empañar el esfuerzo de los Rayados. Lo mejor del cotejo, el golazo de Nery Caballero que puso al Atlas a un paso de las semifinales.

Inmediatamente después, vino el Jaguares vs Toluca.

Anuncios

Los escarlatas, sacaron a relucir el colmillo retorcido de sus jugadores y lograron inclinar la cancha a su favor. Luego de ser acuchillado por el árbitro Oscar Macías, quien no le marcó un claro penal, Gerónimo Amione se desquitó y anotó un gran gol de chilena. Los pingos  eran más que los chiapanecos, pero no supieron aprovechar las oportunidades que se le presentaron en el primer tiempo y eso les costó caro, pues en la segunda mitad con Jaguares, lanzado al ataque, vino una gran jugada tejida entre Muñoz Mustafá y el "Rifle" Andrade que terminó enviando a las redes Daniel Armenteros. El juego estuvo a punto del bostezo y sin problema hubiera sido digno de jornada 4.

Hoy desperté con la esperanza de que todo hubiera sido un sueño, sin embargo, no fue así y la triste realidad es que la liguilla hasta ahora, ha sido un fraude, seis goles en cuatro partidos hablan del paupérrimo espectáculo y solo espero que el próximo fin de semana, en los encuentros de vuelta, los ocho equipos no vuelvan a dejar el buen futbol y las emociones nuevamente en los vestuarios.