Los San Antonio Spurs eran hasta hace muy poco uno de los equipos que eran mucho sobre el papel y poco en el terreno de juego y las estadísticas. Estaban en la parte media de la tabla de su conferencia y fuera de la posibilidad de ser uno de los ocho equipos que llegasen en su momento a participar en los playoffs, antesala única e irrenunciable de la consecución del anillo que, con mucha seguridad, podría ser el último de algunos de los grandes jugadores del equipo, pues no hay que olvidar que muchos de estos jugadores están en las últimas etapas de su carrera deportiva y este podría ser el año de su despedida o, al menos, el año que muchos recordasen como el de su despedida de la competición más exigente del mundo de este deporte.

Sin embargo, últimamente han empezado a encarrilar una buena racha de triunfos que ya les ha colocado entre los elegidos para luchar por la gloria en las fases finales del campeonato. Muchos son los que piensan que llegar sexto, séptimo u octavo a los playoffs es una muestra de que harás poco una vez estés allí. Sin embargo, este es un equipo diferente y que cambia mucho llegados a los playoffs. Gregg Popovich es un entrenador obsesionado con que sus jugadores más veteranos le duren muchos años y les somete a un “régimen de minutos” que hace que jueguen menos. Esto es porque tiene la teoría de que dicho régimen les ayudará a aguantar más años en la competición. Sin embargo, ese régimen es, normalmente, solo para la temporada regular y no para los playoffs, donde los partidos ya son menos, están más espaciados y es menos duro llegar a jugar más tiempo.

Llegados a los playoffs los San Antonio Spurs serán un equipo más potente, pues sus jugadores estrella estarán en el campo para dejar claro quién manda sobre la cancha. No hay que olvidar que uno de esos jugadores que ahora mismo está a régimen es Tim Duncan, uno de los pivots más dominantes del campeonato. En definitiva los San Antonio Spurs están empezando a trabajar ya su candidatura al anillo y es una candidatura muy seria.