Toronto Raptors tiene por costumbre dedicar algún partido, normalmente al inicio de la temporada, a hacer algún tipo de homenaje a las fuerzas armadas de su país. Habitualmente este homenaje suele ser un cambio de camiseta en alguno de los partidos que tengan lugar en su propia cancha y este año han elegido el que les enfrentaba a Orlando Magic y que se celebraba, como ya es costumbre, en el Air Canada Center de Toronto, que se vistió de gala.

En este caso la camiseta era una indumentaria de camuflaje en tonos de verde y marrón, con el nombre del equipo, el nombre de los jugadores y cada uno de sus dorsales en blanco y con la clásica fuente que usa el equipo en la mayor parte de sus camisetas desde que comenzaron su andadura en la liga regular.

Fue un partido que ya empezó de manera especial pues el propio recinto estaba engalanado para la ocasión y muchos de los que allí se encontraban para presenciar el partido podían sentir como esta era una ocasión especial, pues en Canadá este tipo de homenajes son tomados muy en serio por la población, que ve a sus soldados de un modo muy especial.

El partido empezó con un homenaje especial, que incluyó la entrada a la cancha de algunos veteranos de la Segunda Guerra Mundial para que acompañaran a los jugadores en la ceremonia que tendría lugar antes del inicio del partido, en el que el teniente Scout Newlands cantó los himnos nacionales y presidió el minuto de silencio posterior.

Las camisetas, diseñadas especialmente por Adidas para este partido, no gustaron a todo el mundo. Sin embargo no fue por una cuestión política, todos los jugadores estaban muy contentos de poder honrar de esta manera a los caídos, sino por la propia camiseta en sí, que no parecía muy bien diseñada para ser usada por el jugador tipo de la liga, personas corpulentas y con un juego explosivo, al que una camiseta tan ajustada incomoda bastante. Aún con todo, el equipo logró la victoria frente a Orlando Magic y todos se fueron contentos del Air Canada Center, por una razón o por otra.