Con un triplete asestado al equipo chipriota Apoel de Nicosia, Lionel Messi se convierte ya en el máximo goleador de la historia de la Champions League, con un total de 74 goles. Tras él, el anterior poseedor del récord, el madridista Raúl con 71, y un Cristiano Ronaldo que se presenta como su gran amenaza con 70 goles. Todo indica que este récord será efímero y, ya sea el propio Messi o incluso Ronaldo, lo seguirán batiendo una y otra vez, semana tras semana, hasta dejarlo en guarismos imposibles para próximas generaciones.

Messi, además, cuenta con el mejor promedio goleador de todos, pues consiguió marcar los 74 goles en solo 91 partidos jugados. Esto arroja una estratosférica media de 0.81 goles por partido, lo que viene casi a decir que el Barcelona, cuando juega Messi, parte ya con un 1-0 de ventaja. Por detrás, Raúl necesitó muchísimo más, concretamente 142, para alcanzar sus 71 dianas, lo que le da un promedio de 0.5 goles por partido. En lo que respecta a Cristiano Ronaldo, este ha necesitado 107 encuentros para marcar sus 70 dianas.

El Milan, con ocho goles encajados es su víctima predilecta, en tanto que otros grandes nombres del fútbol europeo como Ajax, Arsenal o Bayer Leverkusen se han llevado seis cada uno. Cinco de estos seis, se los llevó el Leverkusen en la misma noche mágica del goleador rosarino. Messi lleva seis años marcando al menos ocho goles o más en la Champions League y obtuvo su mejor registro en la temporada 2011-2012 en la que marcó nada menos que 14 goles.

Con la derecha, de cabeza, pero casi siempre con la zurda, algunos de ellos pasarán a la historia por su belleza estética o por su importancia. En las finales que disputó, siempre apareció para marcar, lo que da le medida de su peso en la competición.

Leo Messi venía pocos días antes de batir también el récord histórico de goles de la liga española. El anterior estaba en posesión de Zarra y vigente, nada menos, que desde 1954, año en que se retiró el mítico delantero vasco. Parece que el argentino se está quitando, en estos últimos meses de 2014, la espina de un año que no fue tan brillante como otros anteriores y donde la afición había empezado a cuestionar su compromiso con el F.C. Barcelona.  #Futbol