Día triste en Cleveland (Ohio), donde un menor ha fallecido a causa de los disparos de un agente de la autoridad que llegó a un parque donde, al parecer, un niño estaba jugando con una pistola de juguete que no tenía el tapón naranja de seguridad.

En un país donde se puede llevar un arma como método de autodefensa, es más factible que ocurra un suceso así, lamentablemente el policía disparó contra el niño de 12 años sin que hubiese ningún insulto ni ademán que hiciese pensar que podía querer disparar al agente, lamentablemente la pistola que sacó el niño era una pistola semejante a un arma semiautomática de airsoft.

Las críticas al "gatillo facil" del agente de Cleveland no se han hecho esperar, al igual que las alusiones a los incidentes en los cuales con frecuencia se ve la policía de la ciudad, como aquella persecución por las calles de la ciudad que terminó con 2 personas muertas y mas de 100 disparos de los agentes.

No es de recibo tanta violencia por parte de la policía pero también, y no es excusa, es fruto de unas leyes anticuadas y caducas sobre la tenencia de armas que hacen que cualquiera pueda acceder a un arma. El control que debería realizarse sobre las pistolas y sobre todo la educación frente a ellas, es algo manifiestamente mejorable.

En otros países del mundo con menos permisividad con las armas sería bastante inaudito que sucediese algo así, pero todo esto, además de la colaboración de un policía con poca paciencia, ha finalizado de la peor manera posible y con un niño de 12 años sin vida por estar jugando con una pistola que no era de verdad.

Ojalá este suceso haga replantearse a las autoridades norteamericanas, las reacciones frente a un niño con una pistola y, sobre todo, las medidas que permiten que las armas campen a sus anchas a lo ancho y a lo largo de la geografía norteamericana. Según fuentes cercanas, la policía de Cleveland ya ha tenido una nota de aviso por parte del gobierno estatal ante los precedentes en los que, como hemos visto, se ven involucrados con frecuencia.