Atlanta Hawks es ahora mismo uno de los equipos que navega por el medio de la tabla, tanto de la liga en general como de su conferencia en particular. Han ganado una cantidad similar de partidos respecto a los que han perdido y en muchos de los casos con resultados tanto muy buenos como muy malos en el marcador. Por el contrario, los Washington Wizards son segundos de la Conferencia Este y por tanto deberían haber ganado. No fue así.

El primer cuarto empezó con los Atlanta Hawks presionando a lo largo de todo el campo mientras los Washington Wizards trataban de realizar su juego bajo una presión continua de la defensa contraria, que no les permitía comodidad en los pases, una de las claves del juego de los Washington Wizards.

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Esto, en conjunto con una serie de rachas ofensivas de cierta fortuna y buena calidad llevaron a que la ventaja de los Atlanta Hawks frente a los Washington Wizards fuera ampliándose minuto a minuto hasta que a falta de dos minutos el marcador marcaba un doce a veintidós que dejaba a los Washington Wizards diez puntos por debajo en el marcador. Sin embargo, desde ese momento hasta que acabó el periodo el marcador de los Atlanta Hawks no se movió mientras los Washington Wizards lograban otros siete puntos, con lo que se dejó la desventaja en unos exiguos tres puntos.

En el segundo cuarto la desventaja de los Washington Wizards fue rápidamente neutralizada y superada, con lo que estos se colocaron por encima en el marcador. No obstante, tras este primer arreón el partido volvió a caer para los locales y en pocos minutos volvían a estar en desventaja en el marcador.

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Al final del cuarto habían logrado arrancarle un punto a los Atlanta Hawks y con un marcador de veinte a diecinueve para ellos, los Washington Wizards se dirigían a los vestuarios dos puntos por debajo de sus rivales, teóricamente inferiores pero que habían logrado plantarles cara.

La segunda mitad transcurrió por los mismos cauces, con los Washington Wizards tratando de llevar su juego de calidad a la cancha y los Atlanta Hawks destruyendo juego para sacar ventaja. Al final del partido la victoria fue para unos Atlanta Hawks que supieron cómo jugarle a un rival teóricamente muy superior.