Oklahoma City Thunder tiene un problema grave ahora mismo. La mayor parte de sus figuras están en este momento en la enfermería, acompañados de varios de los demás jugadores en una plantilla que en este momento parece más un parte de guerra que un equipo de la liga de baloncesto profesional de los Estados Unidos, pues han llegado a tener que jugar con solo seis jugadores del primer equipo.

En situaciones así solo existen dos posibilidades, o se da un paso al frente y se pelea cada balón como si fuera el último del séptimo partido de las finales o se espera a la siguiente temporada a la espera de que se den mejor las cosas y se pueda llegar a recuperar algo de lo que se perdió un año antes. Oklahoma City Thunder está en este momento en una situación tan difícil que muchos son los que ya empieza a mirar esta temporada con el escepticismo de quien sabe que en estos momentos los playoffs son una quimera, especialmente si tenemos en cuenta que no llegarán las figuras hasta el final del mes de diciembre o puede que incluso haya que esperar hasta enero del año que viene.

Sin embargo, Serge Ibaka no está entre ellos. El principal hombre en la pintura en este momento ha decidido que ninguna lesión va a detener el ascenso de este equipo hacia los playoffs y ante los Sacramento Kings lo dejó bien claro con una actuación tan sublime como inspirada y que devolvió la sonrisa a los aficionados de un equipo que hace mucho que necesita ver para creer en la posible remontada.

Ya en el primer cuarto comenzó a establecer sobre la pintura su ley. En poco más de cinco minutos logró comenzar un parcial de dieciséis a cinco de la que Sacramento no pudo recuperarse en casi dos cuartos, cuando en el tercero logró punto a punto acercarse hasta los dos de desventaja en un tercer cuarto en el que lograron un balance positivo de once puntos. Además, tras acercarse Sacramento Kings guió a sus compañeros hacia la victoria, acompañado muy bien por un equipo que aportó y aguantó el último cuarto hasta sacar una ventaja de seis puntos que dejó la remontada de los californianos en nada y aseguró una victoria muy necesaria para el equipo.