Los treinta y cinco años le parecen a Alberto Contador una edad más que razonable para dejar su carrera deportiva y "colgar la bicicleta". Lo anunció ayer en una larga entrevista que mantuvo con uno de los diarios más conocidos de la prensa deportiva española. Contador, que acaba de cumplir 32 años hace pocas semanas, manifestó su deseo de no llegar a cumplir los 35 compitiendo para poder dedicar más tiempo a sus amigos y a su familia, factores a los que le da gran importancia y que debe descuidar por los dictados de la vida profesional ciclista, que exige tanto sacrificio personal en ese ámbito.

El ciclista madrileño manifestó sin embargo que aún no se sentía de ningún modo en declive físico y que, al contrario, la temporada pasada había alcanzado el pico más alto de forma de su carrera deportiva. Solo la desgracia de esa caída fatal en el Tour le privó, quizá, de haber vuelvo a vencer en la gran vuelta francesa, el que era su verdadero objetivo. A pesar de ello, y de una recuperación un tanto precipitada, todavía mantuvo el pico de forma suficiente para vencer en una vuelta a España donde tuvo enemigos de relieve como Purito, Valverde y Froome.

Precisamente en la entrevista Contador fue preguntado si parte del pelotón español le guardaba algún tipo de rencor por lo que, aseguran, fue un teatrillo por su parte en las semanas previas a la edición de La Vuelta en la que el ciclista de Pinto dudaba de si podría o no acudir y no lo anunció hasta última hora. Contador manifestó que se siente querido y respetado y que eso no lo había detectado nunca.

Con respecto a su futuro, terminará contrato con el Saxo Tinkoff en 2015 y tiene ofertas de renovación, aunque también le han llegado otras de otros equipos. Contador sí tiene claro una cosa: quiere despedirse a lo grande, venciendo en un Tour de Francia. Quizá, si este año lo consiga, asistamos a su última temporada profesional. Su futuro, a partir de entonces, la Fundación Alberto Contador, que es el semillero más importante del futuro pelotón ciclista español.