La semana pasada concluyó el World Champions Tour de surf con el famoso Billabong Pipe Masters, que se celebró del 08 al 20 de diciembre en Oahu, Hawai, y donde se coronó el joven brasileño Gabriel Medina.

El World Champions Tour se conforma por 11 competencias en las que participan 34 deportistas de diferentes partes del mundo; de estas pruebas, Gabriel Medina ganó la Quicksilver Pro Gold Coast, en Australia, la Fiji Pro y la Billabong Pro Tahití; sin embargo su camino hacia el campeonato también tuvo bajas, al ser eliminado en la Moche Rip Curl Pro, en Portugal, en donde la conquistó Mick Fanning.

Pero Medina continuó esforzándose para sobresalir en el Pipe Masters, compentencia en la que su contrincante Fanning fue eliminado por Alejo Muniz, compatriota de Medina; así que Gabriel aprovechó y conquistó la máxima competencia hawaiana.

Gracias a esta victoria, Gabriel Medina marcó historia por ser el segundo surfista de 20 años en convertirse en campeón del mundo; el otro surfista que tiene esta marca es el estadounidense Kelly Slater, quien actualmente tiene 42 años y ha logrado ganar once campeonatos mundiales, en 20 años.

Gabriel Medina, conocido en Brasil como el Neymar del surf, comenzó a practicar el deporte desde que tenía cuatro años, su madre asegura que a esa edad podía pararse perfectamente en una tabla, además declara que él se ha entregado por completo al deporte ya que no le gusta salir de fiesta y está alejado de las drogas; de hecho en Hawai, Medina se pasó gran parte del tiempo en casa de uno de sus patrocinadores para no liberarse del acoso de la prensa.

En este año, 2014, Medina fue el surfista que más dinero ganó, pues la suma de sus ingresos es de casi medio millón de euros, además tiene programas de televisión que se dedican a seguir sus logros como Mundo Medina y Medina 360; además de que ya cuenta con miles de seguidores en sus cuentas de redes sociales.

Medina asegura que el surf "es una profesión decente de deportistas serios. Yo voy a Estados Unidos o Australia y veo a niños de nueve años con la tabla llena de patrocinadores. Aquí (en Brasil) veo niños con el mismo talento y ningún patrocinio".