Hoy a las 13:30 horas dará comienzo la gran final del Mundial de Clubes, que enfrentará al Real Madrid español, claro favorito para llevarse el trofeo, y el San Lorenzo de Almagro argentino, que intentará usar todas sus armas para contradecir las apuestas. Y está usando todas sus armas incluso antes de comenzar el partido, puesto que ya el presidente, ha empezado ha luchar por el título, desde los despachos rechazando al árbitro designado para la final, el portugués Proença, alegando que es de la misma confederación, algo que no incumple el reglamento, aunque yo desde mi punto de vista, sí veo lógico pues en el R. Madrid juegan y han jugado varios jugadores importantes en la historia del país, por lo que puede existir un lazo emocional intrínseco, que puede decantar de forma emocional las decisiones del árbitro, que siempre han de ser totalmente racionales e imparciales, no emocionales. Finalmente será el guatemalteco Walter López, quien dirigirá el encuentro. 

Más allá de la polémica suscitada con este hecho, el partido se presenta casi como un mero trámite para el equipo madridista, pues en la teoría y en la práctica parten con bastante superioridad, como hecho que ilustre esto que afirmo, primero decir que Cristiano Ronaldo, el máximo goleador del equipo español en todo el 2014, consiguió hacer solo diez tantos menos que todo el San Lorenzo junto, y por último el R. Madrid tiene un presupuesto de 530 millones de euros frente a los humildes 10 millones del equipo de "los cuervos". Desde luego viendo la diferencia de presupuestos, una cosa queda clara, el gol está muy bien pagado.

Con todo esto se nos presenta un partido, en el que a buen seguro veremos a un San Lorenzo Metido atrás, defendiéndose con uñas y dientes e intentando hacer daño a la contra. Aunque claro, como de lo que estamos hablando es de fútbol, y como la historia nos ha recordado muchas veces, en este deporte, nunca se puede vender la piel del oso antes de cazarlo, sino que se lo digan al F. C Barcelona de 2006, que siendo claro favorito -con Ronaldinho a la cabeza- perdió la final de dicho torneo contra el Internacional de Porto Alegre, que consiguió ver puerta en los últimos minutos del encuentro. #Futbol