La temporada profesional ciclista de 2015 se presenta como una de las más apasionantes de los últimos años y solo restaba por saber con certeza cual iba a ser la posición de la Unión Ciclista Internacional (UCI) con respecto a la participación en las competiciones World Tour del equipo Astana.

Ayer se desveló la incógnita y la UCI ha permitido, de forma provisional, que el equipo kazajo pueda competir en las grandes competiciones del ciclismo profesional para 2015. Hasta entonces, el futuro de sus corredores y, singularmente, del último campeón del Tour, Vicenzo Nibali, que milita en sus filas, estaba en el aire.

La UCI ha aceptado al Astana pero imponiéndole ciertas condiciones y sometiéndole a un control riguroso que se llevará a cabo a lo largo de toda la temporada. El equipo está al filo de la navaja y un solo desliz más podría hacer que se le retirase la licencia World Tour. El Astana estará bajo supervisión médica para controlar el dopaje y además se le encargará su seguimiento al Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad de Lausana (ISSUL). Este organismo debería informar acerca de su organización interna, su cultura deportiva y los controles internos para evitar el dopaje de sus corredores. Igualmente de sus principios éticos en la competición.

El Astana se puso en el ojo del huracán cuando en los últimos meses cinco de sus corredores se vieron implicados en casos de dopaje. Tres de ellos eran del equipo filial que fue inmediatamente suspendido pero otros dos militaban en el equipo profesional. La cosa podía ponerse peor cuando la Fiscalía de Padua hizo público un informe en que el se sugería la vinculación de alguno de sus corredores con el doctor Michele Ferrari, especialista en dopaje en los años más calientes de este fenómeno.

Sin embargo, parece que para la UCI ha pesado más el impoluto expediente de Vicenzo Nibali y sus valores éticos en el deporte. Es precisamente la reputación limpia a toda prueba del corredor italiano la que quizá haya pesado más para conceder a Astana lo que todo apunta que será su última oportunidad.