La #Navidad está a la vuelta de la esquina y por eso las figuras de la lucha libre nacional estuvieron encantadas de visitar a los niños que pertenecen a la fundación ¨La Magia de un Deseo¨. Increíble resultó ver el interminable desfile de luchadores ataviados como Santa Claus, dispuestos a convivir por varias horas con sus pequeños admiradores, quienes no daban a crédito a lo que estaban viendo.

La fiesta comenzó con la llegada de San Nicolás que en esta ocasión estuvo representado por ¨La Parka¨, quien escuchó pacientemente las peticiones de cada uno de los infantes y también les dio algunos consejos para que aprovecharan la oportunidad de pertenecer a la familia de ¨La Magia de un deseo¨. Dicha experiencia lo dejó más que emocionado, según nos explicó.

¨La alegría de un niño es el mayor tesoro que existe en el mundo. Me siento muy afortunado de poder disfrutarlo al lado de estos chiquitines porque es como una inyección de optimismo que se disfruta al máximo, mucho más en estas fechas decembrinas¨.

En la posada de ¨La Magia por un deseo¨ también estuvieron ¨Cibernético¨, ¨El Hijo del Fantasma¨ y ¨El Mesías¨. Precisamente el luchador puertorriqueño fue uno de los más participativos y acompañado de todos los infantes, cargó el nacimiento, pidió posada y colgó la piñata en lo más alto. Justo al termino del festejo compartió su sentir con nosotros.

¨Cuando estamos en el ring nos damos cuenta que tenemos muchos seguidores infantiles, pero no se disfruta tanto. Hace unos días participé en la última función de AAA en el 2014, ¨Guerra de Titanes¨ y no podía encontrar una manera mejor de iniciar las vacaciones que convertirme en un niño, que está disfrutado de sus nuevos amiguitos, y conociendo un poco más de las tradiciones mexicanas. Estoy feliz¨.

La fundación ¨La Magia de un deseo¨, se dedica a brindar apoyo a menores que padecen diferentes tipos de enfermedades y que viven en la Ciudad de México. Obviamente los obsequios no podían faltar y fueron entregados por los luchadores de AAA, quienes en un momento dado parecían más animados que los pequeños homenajeados.