Los Golden State Warriors son el mejor equipo de la liga de baloncesto profesional de los Estados Unidos y, por supuesto, el mejor equipo de la Conferencia Oeste. Han logrado esto a pesar de no tener ningún nombre especialmente conocido aparte de Stephen Curry, el cual tampoco es que sea una gran estrella si lo comparamos con otras grandes figuras del campeonato como Kobe Bryant o LeBron James. En su lugar su juego se basa en las enormes sinergias de los componentes de su plantilla y que le asegura en todos y cada uno de los encuentros un resultado similar respecto a la calidad del desempeño del conjunto. Por el contrario, el equipo de Los Ángeles Clippers son tremendamente dependientes de Blake Griffin por un lado y del trío formado por Chris Paul, Jamal Crawford y Jordan Farmar por el otro. La mayor parte de su sistema gira alrededor de esos jugadores, con lo que se le puede atacar destruyéndoles.

El partido empezó como le gusta a los Golden State Warriors, con un sistema en el que no existía una especial fluidez en el desarrollo de las diferentes acciones ofensivas de Los Ángeles Clippers, producto de un continuo acoso de los defensas del equipo a los principales ejes del ataque de los angelinos, que sencillamente no encontraban el mejor modo de llegar hasta la canasta contraria y solo lograban lanzamientos muy poco cómodos que acababan no entrando tanto como a ellos les gustaría. Por otra parte, los Golden State Warriors iban desarrollando su juego y desgastando a sus rivales, sin grandes demostraciones de superioridad pero con continuidad, pasito a pasito y punto a punto.

Sin embargo, los jugadores de Los Ángeles Clippers acabaron por encontrar el camino y empezaron a llegar cada vez con mayor asiduidad a la canasta rival con comodidad, lo que acabó por ir dejando atrás a los Golden State Warriors, que no parecían tener un plan subsidiario con el que poder solucionar el nuevo problema que se les planteaba en el corto y medio plazo y que acabó por costarles en el último cuarto un 27 a 16 que fue todo un bofetón. Al final 100 a 86 y victoria de los angelinos.