Muy pocos en el Pepsi Center confiaban en la victoria de los visitantes, especialmente cuando el oponente eran Los Ángeles Lakers que no pasan esta temporada por su mejor momento y no parece que vayan a ganar este año demasiados partidos, y mucho menos contra equipos que tienen a estrellas que los comandan y lideran.

Ya desde el primer momento los visitantes salieron al Pepsi Center a evitar por todos los medios que Kenneth Faried pudiera llegar a alcanzar siquiera a tocar la pelota si no era desde una larga distancia hasta el área y en una posición en la que prácticamente tuviera que hacer un "coast to coast" para meter la pelota en la canasta.

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Aislaron completamente al alero titular y gran hombre franquicia de los Denver Nuggets, que no pudo hacer nada en todo el partido y que acabó el encuentro con unos paupérrimos 4 puntos, como el segundo jugador de su equipo que menos anotación había aportado al equipo, solo por delante de Erick Green, que jugó la tercera parte que él. Los jugadores de Los Ángeles Lakers salieron a la cancha a derruir completamente a Kenneth Faried y lo lograron con tal eficacia que antes de que hubiera jugado 22 minutos estaba ya descansando, pues su entrenador había comprendido que sencillamente no sería esta su noche y empezaba a ser menos una ayuda y más una carga.

A partir de ese punto no resultó difícil a un equipo que tiene entre sus filas a Kobe Bryant y a Carlos Boozer destrozar a sus rivales con continuos uno contra uno en los que incluso con ayudas muy pocos eran capaces en la plantilla de los Denver Nuggets de parar a esos dos jugadores que por calidad uno y por físico el otro les pasaban muy por encima en cada una de las jugadas.

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No tardaron los Denver Nuggets en acabar por claudicar y entregar la primera mitad por un parcial de 62 a 46, 16 puntos de ventaja que en la segunda mitad irían administrando para no perder el partido sin tampoco tener que sobreutilizar a algunas de sus grandes estrellas que se habían ganado un merecido descanso tras una primera mitad en la que habían trabajado mucho más que en otras ocasiones para ganar un partido en el que primero ganaron en defensa y luego en ataque.