Los jugadores de Los Ángeles Lakers plantearon desde el inicio del partido un sistema defensivo que evitase gran parte de la circulación de balón hacia los hombres libres de marca que tan grande ha hecho a los Golden State Warriors y que ha hecho que les sea tan fácil ganar partidos frente a la mayor parte de los equipos, incluido el resto de los grandes conjunto de la Conferencia Oeste, como los Portland Trail Blazers o los Memphis Grizzlies. De hecho lograron evitar una parte importante de los puntos que suelen tener la oportunidad de anotar los jugadores exteriores del equipo, que se vieron obligados a realizar lanzamientos en posiciones mucho menos claras de lo que tienen por costumbre, lo que repercutió en un menor acierto desde el exterior y por tanto un menor puntaje.

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Acompañando esto con un intensivo uso de los jugadores más potentes del equipo angelino, Los Lakers lograron que en el primer cuarto el luminoso se fuera a los 34 a 24 mientras el segundo cuarto quedaba en un parcial de 29 a 24 que les dejaba con 15 puntos de ventaja para la segunda mitad.

Por si esto fuera poco los Golden State Warriors no solo no fueron capaces de recuperarse a la salida de los vestuarios sino que además añadieron en el tercer cuarto una cantidad aún mayor de errores en el lanzamiento y un inicio de precipitaciones que acabó con un 32 a 25 en su contra, lo que ya eran 22 puntos de desventaja antes de afrontar un último cuarto en el que solo una debacle de los Los Ángeles Lakers podía hacer algo para que la victoria no fuera suya.

Y en este último cuarto los jugadores de Los Ángeles Lakers no se complicaron y sacaron a la guardia pretoriana para guardar un resultado que, aun con el 20 a 32 que encajaron, les siguió dando una ventaja de 10 puntos para el cierre del partido.

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Al final 115 a 105 y una victoria que se logró aplicando lo poco que tienen de coordinación y lo mucho de calidad de algunos de sus jugadores a la destrucción por un lado del sistema de juego de su rival y por el otro a la faceta ofensiva propia en la que Kobe Bryant está muy por encima de la mayoría.