Los Dallas Mavericks son ahora mismo uno de los equipos más en forma de la liga. Llevan un buen balance de victorias y tienen a dos grandes jugadores a pleno rendimiento que les aseguran buenos resultados. Por el contrario sus rivales, los New Orleans Pelicans tienen un buen balance pero no acaban de convencer, lo que muchos esperaban la victoria de los tejanos.

Los Dallas Mavericks comenzaron el partido cargando de juego al alero titular del equipo, un Chandler Parsons que no solo logró 7 puntos, sino que además dio algunos grandes pases y asistencias e incluso llegó a lanzar un alley oop capturado por Tyson Chandler que hizo levantarse al público del American Airlines Center de Dallas. Acompañando este despliegue, un Devin Harris que aportó otros 7 puntos y que con el paso de los minutos acabaría teniendo la misma anotación final que las dos grandes estrellas del equipo, Chandler Parsons y Dirk Nowitzki. Al final del cuarto, un marcador de 15 a 25 que presagiaba un partido fácil para los tejanos.

Sin embargo el segundo cuarto fue nefasto para los Dallas Mavericks. Los New Orleans Pelicans comenzaron a anotar con cierta fluidez y los jugadores del estado de la estrella solitaria no tuvieron un cuarto nada bueno en lo que a acierto anotador se refiere. Por ello todo lo que se pudo lograr en el cuarto fue un 36 a 22 que colocaba a los tejanos 4 puntos por debajo a pesar de haber iniciado el cuarto con una ventaja más que cómoda. Los New Orleans Pelicans se dirigieron al vestuario con la sensación de haber realizado un excelente trabajo que solo tenían que mantener para llevarse un partido que se les había puesto muy de cara.

En el tercer cuarto los Dallas Mavericks salieron de los vestuarios dispuestos a remar lo que fuera necesario para llegar al final del partido por encima en el luminoso y en seguida empezaron a recuperar esa ventaja. Para cuando llegó el momento de sonar la bocina habían logrado reducir en 3 los 4 puntos que los New Orleans Pelicans, que se mostraron especialmente correosos habían logrado. Un parcial de 27 a 30 y todo por decidir en el último cuarto.

En el último cuarto el partido siguió por el mismo camino que el tercero y de nuevo los Dallas Mavericks lograron adelantarse claramente en el marcador. En este caso llevaron el parcial hasta el 35 a 29 que les dio la victoria final ante los New Orleans Pelicans por 107 a 112.