Los Denver Nuggets son ahora mismo uno de los equipos que lucha por estar entre los que lleguen a conquistar un puesto en la Conferencia Oeste para las eliminatorias, en las que, por desgracia, no tienen especiales esperanzas una vez se crucen en una eliminatoria a varios partidos contra otros equipos como los Golden State Warriors o los Portalnd Trail Blazers. Por el contrario, los Brooklyn Nets navegan en la parte media de la tabla de la Conferencia Este a la espera de que sea posible llegar a los playoffs en base a que por debajo los equipos tienen aún menos calidad que ellos y pueden llegar a poder disputar esos partidos que son su objetivo este año.

Los Brooklyn Nets empezaron desde el principio del partido a centrar su defensa en aislar a Kenneth Faried de sus compañeros para evitar que las superiores capacidades del jugador nacido en Newark pudieran darles problemas y acabar por superarles en el uno contra uno, una de las especialidades de este jugador. Los Denver Nuggets comenzaron intentando evitar dicho aislamiento con jugadas que facilitasen la llegada del balón a este jugador, sin embargo no lograron que fuera en situaciones en las que fuera posible que el uno contra uno fuera posible, pues en el tiro exterior no es un jugador que destaque especialmente y una vez intenta entrar a canasta en virtud de su enorme velocidad y control del balón se encontraba con un Kevin Garnett que, aunque ya no está en sus años de apogeo, sigue siendo uno de los mejores pívots de la liga y uno de los más dominantes en defensa en toda la Conferencia Este.

Esto obligó a los jugadores de los Denver Nuggets a dirigir su juego hacia otras piezas de su plantilla contra las que los Brooklyn Nets tuvieron mucho más fácil combatir, pues no están tan acostumbradas a tener que llevar el peso de un equipo que es tremendamente dependiente de su alero titular. Con este planteamiento sobre la mesa, no fue demasiado difícil para los de la Gran Manzana acabar por llevarse el partido contra un equipo que no jugaba a lo que quería sino a lo que podía. Al final del encuentro, un marcador de 102 a 96 para los locales y un nuevo triunfo en el Barclays Center para los Brooklyn Nets.