Los Detroit Pistons son ahora mismo uno de los equipos con peor balance de la Conferencia Este, solo por delante de los Philadephia Seventy Sixers y los New York Knicks. De hecho ha ganado tantos partidos como el equipo de la Gran Manzana, pero al haber jugado dos partidos menos tiene mejor balance de victorias. Lleva en este momento 5 victoria y 19 derrotas, lo que es una estadística realmente mala. El caso de los Sacramento Kings es en teoría mejor. Llevan 11 victorias por 13 derrotas, un balance que en la Conferencia Oeste les deja en la posición número 11 pero que en el otro lado del país serviría para estar en los playoffs. En principio se esperaba que la victoria cayera de lado de los californianos.

Los dos primeros cuartos fueron dominados en el marcador por los Sacramento Kings, pero no sobre la cancha, donde quedaba claro que los Detroit Pistons tenían una mejor disposición defensiva y un mejor desarrollo de las jugadas ofensivas, aunque en el momento de la ejecución de los tiros estaban algo menos acertados, lo que llevó a que perdieran ambos cuartos. El primero de ellos acabó en un 24 a 23 para los californianos y el segundo en un 22 a 20 para el mismo equipo. Aunque el marcador les era favorable los jugadores de los Sacramento Kings se dirigieron hacia los vestuarios con la sensación de que esta era una derrota anunciada si seguían así.

En el tercer cuarto siguieron las malas sensaciones de los Sacramento Kings y en esta ocasión no tuvieron la suerte de su lado. De tanto forzar los tiros acabaron fallando mucho más que sus rivales y los Detroit Pistons se pusieron claramente por delante en el marcador con un 24 a 14 que les colocaba en una muy buena posición, especialmente si se tiene en cuenta que no se tenía la sensación en el Sleep Train Arena de Sacramento de que el equipo local pudiera recuperar los 7 puntos que en ese momento le separaban de su rival.

El último cuarto fue una demostración de cómo ganar un partido desde la defensa. Los Detroit Pistons forzaron a sus rivales a arriesgar mucho y eso llevó a muchos contragolpes. Las anotaciones se dispararon, pero al levantarse el polvo el marcador mostraba un 95 a 90 para los visitantes.