Los Golden State Warriors son ahora mismo el mejor equipo de la Conferencia Oeste y también de toda la liga. Son los únicos que han logrado 16 victorias por solo 2 derrotas y además lo han hecho ganando a equipos de importancia. Por el contrario los New Orleans Pelicans están en la parte baja de la clasificación de la conferencia con 8 victorias por 9 derrotas. Con estas estadísticas la derrota del equipo de Louisiana era más que previsible.

El primer cuarto fue claramente para los New Orleans Pelicans, que establecieron un juego de presión en todo el campo que dificultó enormemente el juego de unos Golden State Warriors que están muy acostumbrados a jugar con muchos pases y haciendo que la pelota rote por los jugadores hasta llegar a un punto en el que el tiro sea sencillo.

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Esta defensa, añadida a la gran actuación de Anthony Davis, permitió a los visitantes sacar un primer cuarto en el que llegaron a estar 8 puntos por encima en el marcador. Al final, con el tiempo del primer cuarto casi cumplido, llegó la canasta de Shaun Livingston que dejaba el marcador en 22 a 28 para los de Louisiana.

A partir de ese punto los jugadores de Golden State Warriors comenzaron a imprimir un juego más directo al partido con jugadas en las que prescindían de muchos de los pases para imponer a cambio su mayor calidad individual en el 1 contra 1. Esto hizo que el juego de los New Orleans Pelicans se acabara por hundir y que el marcador parcial de ese cuarto fuera de 31 a 12 para los californianos. El partido había acabado en ese punto, pues el golpe moral fue devastador.

A partir de ese punto los Golden State Warriors sencillamente mantuvieron las máquinas encendidas y continuaron bombardeando la canasta rival con sus tiros exteriores y con entradas a canasta cada vez más fáciles mientras la defensa de sus rivales estaba cada vez menos centrada.

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Al final la victoria cayó por su propio peso y no hubo nada que hacer para recuperarse de un marcador que acabó siendo de 112 a 85 para Golden State Warriors.

Una victoria fácil para un equipo que en estos momentos está muy por encima de los demás.