Los Indiana Pacers son ahora mismo uno de los peores equipos de la Conferencia Este. Carecen de grandes estrellas y no tienen un equipo excesivamente conjuntado, lo que les lleva a que la mayor parte de los partidos acaben siendo superados por equipos que están mejor preparados que ellos. Llevan 8 victorias, incluida ésta, por 17 derrotas y no parece que éste sea un porcentaje de éxito que vaya a crecer ostensiblemente en las próximas semanas. Por el contrario, Los Ángeles Lakers sí tienen estrellas. De hecho, tienen a una de las mayores estrellas de la liga como principal activo, Kobe Bryant, y, salvo por el hecho de que tiene una lesión que le ha apartado del campeonato, también cuentan con uno de los mejores bases de los últimos años y que ha marcado una época en la mayor parte de los equipos en los que ha militado, Steve Nash. Sin embargo, este es un equipo que no tiene mucho más que esto y ese es gran parte de su problema. No están preparados para competir y cuando Kobe Bryant falla no les queda nada.

En el primer cuarto Los Ángeles Lakers salieron al campo sin la chispa de otros partidos y dejaron claro desde el principio que éste no iba a ser uno de esos partidos en los que Kobe Bryant brillara y sacase las castañas del fuego a sus compañeros. Ya desde el principio se le vio fallón y esto es algo que sus rivales tuvieron claro que debían aprovechar. Los Indiana Pacers comenzaron desde el principio a aislar a Kobe Bryant y a flotar los tiros de sus compañeros, sabedores de que al final la anotación de los angelinos acabaría por desplomarse. Y así acabó siendo, pues el primer cuarto acabó con un 34 a 15 para los locales, que ya empezaron a ganar el partido desde el inicio.

En el segundo cuarto los locales siguieron empujando y volvieron a duplicar el marcador de sus rivales, en este caso con un 26 a 12 que dejaba a Los Ángeles Lakers a 33 puntos. Esto fue demasiado para los angelinos que bajaron los brazos.

La segunda mitad fue un mero trámite en el que ambos equipos dejaron pasar los minutos sin competir demasiado y acabaron el partido con un 110 a 91 que fue bastante claro.