Este era un partido entre uno de los monstruos de la Conferencia Oeste y uno de los equipos que sobrevive a duras penas en la Conferencia Este. Las apuestas estaban claramente decantadas hacia los de Tennessee y el resultado final no defraudó a nadie y no hizo que nadie se extrañara de lo acontecido.

Ya desde el inicio los Memphis Grizzlies se hicieron claramente con el control de la zona interior de ambos lados de la cancha, donde Marc Gasol se hizo amo y señor tanto en defensa como en ataque, con lo que forzó a los Miami Heat a jugar siempre con base en sus hombres exteriores o arriesgarse en un combate cuerpo a cuerpo con el tanque en que se ha convertido para la mayor parte de los rivales el pívot español.

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Ya en el primer cuarto demostraron los Memphis Grizzlies que no había nada que hacer para los Miami Heat dentro de la zona y que lo mejor era intentar ganar el partido desde el lanzamiento exterior y esperar que los jugadores más habilidosos en ese aspecto tuvieran una noche especialmente buena. Sin embargo, incluso en esa faceta los del estado de Tennessee supieron hacerse valer y el jugador que más puntos aportó al equipo fue precisamente uno de sus bases, Mike Conley.

Con ese tipo de situación en ambos lados de la cancha no resultó extraño que ya en el primer cuarto el marcador acabara con un 27 a 16 para los Memphis Grizzlies, que estaban empujando a sus rivales fuera de la cancha a golpe de superioridad tanto física como técnica. Los Miami Heat empezaron a intentar sacar provecho de su base estrella y forzar jugadas de calidad en las que el balón llegase a los jugadores siempre en ventaja para intentar suplir con la colocación lo que faltaba en otros aspectos, lo que hizo que el partido se pusiera ligeramente de cara para los del estado soleado, pero en ningún momento lo suficiente como para que al acabar los 48 minutos reglamentarios se hubieran acercado a la igualada.

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Al final de partido los Memphis Grizzlies habían derrotado a sus rivales con un marcador de 103 a 95. con lo que incluso en los malos momentos los de Tennessee solo habían entregado a sus rivales 3 puntos de la ventaja de 11 con la que habían acabado el primer cuarto.