El equipo de los Memphis Grizzlies parece estar ahora mismo muy por encima de los demás equipos en calidad y en juego colectivo. Han ganado 15 de los 17 partidos que han jugado y en muchos de ellos han establecido un dominio sobre el juego de rival y sobre el marcador que supera lo que se podría esperar de cualquier equipo de una liga tan competitiva como aquella en la que milita este equipo. Apoyándose en su máxima estrella, Marc Gasol, y en un juego exterior difícilmente mejorable han logrado situarse muy por encima de los demás. Por el contrario los Sacramento Kings siguen avanzando renqueantes por la liga sin demostrar una gran calidad y con el continuo problema de sufrir incluso en las victorias contra equipos inferiores.

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No están sabiendo llevar adelante sus partidos y les cuesta mucho competir. Parecían presa fácil y lo fueron.

El primer cuarto ya empezó con los Memphis Grizzlies poniéndose claramente por delante en el marcador, llegaron incluso a un 11 a 4 que ya hablaba a las claras de lo que iba a ser el partido. Durante todo el cuarto fueron mejorando cada vez más en el control del juego del rival y, aunque apenas lograron aumentar la ventaja a partir de ese punto, fueron capaces de mantener atado al equipo rival a la espera de que fueran cometiendo errores. Al final del cuarto un resultado de 28 a 20 y 8 puntos de ventaja para los de Tennessee.

El segundo cuarto siguió el mismo guión que el primero, con los Memphis Grizzlies abriendo cada vez más brecha y los Sacramento Kings tratando por todos los medios de llegar a reducir las distancias y poder luchar por un partido que se les escapaba de las manos como si fuera arena.

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De nuevo 8 puntos de desventaja en el cuarto, en este caso con un 30 a 22 y un global de 16 puntos de desventaja, aparte de la sensación de que no podían llegar a ninguna parte frente a los de Tennessee.

La segunda mitad fue mucho más igualada, pero ya no había nada que hacer. A pesar de acabar con un global de 43 a 39 en esta segunda mitad ya habían perdido y solo quedaba esperar a que sonase la bocina. Al final 97 a 85 y un partido más para las estadísticas de los Memphis Grizzlies.