Los Miami Heat son ahora mismo un equipo fallido. Fue un equipo en su momento diseñado para ganar campeonatos y lo lograron durante un tiempo, sin embargo empezaron a fallar y muchos culparon a un LeBron James que decidió emigrar de vuelta a casa, momento en el que el equipo ha pasado de ser el aspirante eterno al título a estar séptimo en la Conferencia Este y pelear por llegar a los playoffs contra equipos que en teoría deberían ser fáciles para ellos. Los Brooklyn Nets son uno de estos casos. Van octavos en la Conferencia Este y hasta la derrota frente a los Miami Heat estaban en disposición de superarles en la clasificación de la tabla y dejar a los de Florida como el enemigo al que superar para llegar a los playoffs. Este era un partido importante para los del estado soleado.

Los Miami Heat salieron al campo en el primer cuarto a imponer su juego rápidamente y tratar de que los Brooklyn Nets no les quedaran lo suficientemente cerca como para tener problemas en los momentos finales del partido, donde a los de Florida les suelen temblar las piernas y tienden a fallar más de lo que uno esperaría en un equipo lleno de anillos de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos. Con un juego agresivo y que en muchos casos llevó a robos de balón o pérdidas por parte de los jugadores de la Gran Manzana, los Miami Heat llevaron el marcador a un 33 a 25 que no parecía suficiente pero que era un muy buen camino para obtener la victoria.

En el segundo cuarto mantuvieron la presión pero los Brooklyn Nets lograron sobreponerse y establecieron un sistema para evitar que el estilo defensivo de sus rivales les afectase. El juego se hizo más lento y con jugadas más largas por parte de ambos conjuntos y acabaron el cuarto con un 22 a 20 para los de Florida que les dejaba con 9 puntos de ventaja de camino a los vestuarios.

A la salida para jugar la segunda mitad los Miami Heat plantearon un juego mucho más comedido y trataron de que el partido se volviese mucho más pausado para poder aprovechar su ventaja en el luminoso en la consecución de una victoria que muchos en el estado empezaban a dudar de que cayese en manos de los visitantes a la vista de que cada vez les costaba más entorpecer el desarrollo del juego de los Brooklyn Nets. Al final del partido el resultado acabó por ser de 95 a 91 para los Miami Heat.