Los New York Knicks son ahora mismo uno de los equipos con peores estadísticas de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos. En parte es porque su base titular, el español Jose Calderón, acaba de salir no hace mucho de una lesión y aún no tiene el ritmo competitivo por el que se le contrató y que es tan necesario de un equipo cuyo planteamiento ofensivo gira profundamente alrededor de un base que sea capaz de distribuir el juego consistentemente y además sea capaz de incomodar a las defensas rivales en las penetraciones, claves para que el base rival no pueda estar encima del base propio por miedo a ser rebasado en una posible penetración.

Anuncios
Anuncios

Por el contrario los Boston Celtics tienen a su equipo en plena forma, pero no tienen a un equipo sobre la cancha. Sus jugadores no están ahora mismo en el mejor momento de sus carreras, en general, y se trata de un equipo de transición entre los éxitos de hace unos pocos años y los futuros. Nadie podía predecir lo que pasaría sobre la cancha.

En el primer cuarto los Boston Celtics salieron a ganar el partido desde el inicio pero no supieron medir de la manera adecuada el riesgo a tomar para dar un golpe sobre la mesa y ya en los primeros minutos sufrieron de un problema de precisión que les llevó a perder muchos de los balones que aprovecharon los New York Knicks para ponerse por delante en el marcador primero y distanciarse después hasta los 26 a 19 del final del primer cuarto.

Anuncios

Un mal comienzo para los de verde.

En el segundo cuarto salieron con otro talante al campo y llegaron a rentabilizarlo con una puntuación alta acompañada de un juego defensivo que hizo que las carencias físicas del base español se notaran más de lo que este hubiera querido. Sin embargo al final del cuarto solo lograron un 25 a 27 que les acercaba en el marcador pero que no había sido demasiado problema para sus rivales.

La segunda mitad puede ser vista como un todo que, además tiene mucho de continuación del segundo cuarto. Los New York Knicks, conscientes de las carencias que tenían, hicieron un juego sencillo y efectivo que no dejó espacio a los Boston Celtics para buscar las grietas en sus rivales, lo que acabó por llevar el tercer cuarto al 24 a 23 para los de la Gran Manzana y el 26 iguales en el último y definitivo cuarto. Los New York Knicks sencillamente contuvieron a sus rivales y esperaron a que sonara la bocina. Al final 101 a 95 para los visitantes.