Los Oklahoma City Thunder están ahora mismo en una posición difícil respecto a los demás equipos de la Conferencia Oeste. Han recuperado a sus grandes estrellas, el alero Kevin Durant y el base Russell Westbroock, y están en plena forma, como bien demostraron en el partido ante los Milwaukee Bucks. Sin embargo han perdido muchos partidos mientras estos jugadores estaban en la enfermería y ahora mismo están entre los peores equipos de la conferencia. Tendrán que ganar mucho y de manera muy sostenida para llegar a estar entre los 8 que se presenten a los playoffs en unos meses. Los Milwaukee Bucks tienen un mejor balance y teóricamente deberían haber ganado, sin embargo las estadísticas de sus rivales están falseadas por las lesiones y sobre el papel son muy inferiores a Oklahoma City Thunder. La derrota cayó por su propio peso.

En el primer cuarto los de Wisconsin se impusieron en el marcador gracias a un juego colectivo que no pudo ser superado por la calidad de sus rivales, que se limitaron en este cuarto a reducir la desventaja que pudieran recibir y a esperar a los consejos del entrenador en el intermedio del cuarto. Al final un marcador de 31 a 26 y cinco punto puntos para unos Milwaukee Bucks que empezaban con buen pie el cuarto.

En el segundo periodo los Oklahoma City Thunder salieron con otra actitud a la cancha y rápidamente empezaron a abrir un hueco que no puso ser reducido por los Milwaukee Bucks, que vieron como el partido se les escapaba de las manos por medio de unos Russell Westbrook y Kevin Durant que sencillamente estuvieron muy por encima de sus rivales y cerraron el partido en un segundo cuarto que acabó con las esperanzas de los de Wisconsin en el marcador pero sobre todo en la cancha, donde se vio claramente que no eran capaces de pararles. Al final 21 a 35 y ventaja decisiva para los Oklahoma City Thunder.

A la salida de los vestuarios los anfitriones plantearon el partido como un juego de contención. Evitando que los Milwaukee Bucks pudieran anotar con comodidad y aprovechando sus oportunidades para que de ese modo la ventaja que ya tenían permaneciera en el marcador hasta el final. El partido acabó con un 114 a 101 que dejó claro quién había controlado el encuentro.