Los Portland Trail Blazers son uno de los equipos con mayor proyección en la actual edición de la Conferencia Oeste. Están terceros y solo tienen por delante a unos Golden State Warriors que sencillamente juegan a otra cosa y a unos Memphis Grizzlies que solo están por delante por las estadísticas de desempate, pues ambos equipos están con 17 victorias por solo 4 derrotas. Una media que muy pocos equipos pueden presumir de tener en su casillero. Por el contrario los Detroit Pistons están en el puesto 14 sobre 15 de la Conferencia Este, solo por delante de unos Philadelphia Seventy Sixers que no levantan cabeza y que hasta hace muy poco contaban sus partidos por derrotas.

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Con un enfrentamiento como este estaba claro que las apuestas estaban en contra de los del estado de Michigan.

El primer cuarto ya fue definitivo para el partido. Los Portland Trail Blazers salieron al campo a imponer su juego y rápidamente dejaron claro que sobre la cancha solo estaban ellos. El alero LaMarcus Aldridge se puso al frente del equipo y junto al pívot Chris Kaman lograron 17 de los 33 puntos que el equipo anotó durante este cuarto. Los Detroit Pistons no pudieron hacer mucho y solo lograron 22 puntos, lo que ya era un mal comienzo para un equipo que los pocos partidos que ha ganado han sido por medio de marcadores cortos y haciendo que sea la defensa la que realice la mayor parte del trabajo de desgaste sobre sus rivales.

En el segundo cuarto los Detroit Pistons lograron atar en corto a unos Portland Trail Blazers que salieron a la cancha con un equipo mucho menos competitivo a la espera de que la segunda mitad les trajera los últimos puntos de ventaja necesarios para salvar el partido.

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Los de Michigan, conscientes de la necesidad de obtener una buena ventaja en este cuarto para tener alguna posibilidad después salieron con todo. Sin embargo, tras el esfuerzo realizado solo lograron sacar un resultado de 22 a 24 a su favor. Habían logrado ganar el cuarto, pero sabían que no quedaba mucho que hacer. A máximas prestaciones y contra un equipo inferior al titular solo habían logrado rascar 2 de los 11 puntos de la ventaja.

La segunda mitad se convirtió en un paseo para los Portland Trail Blazers, que ni siquiera salieron a derruir a sus rivales. Al final 98 a 86 y un resultado final demasiado predecible.