Este era un partido en el que se enfrentaba un equipo que está entre los grandes de esta temporada en la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos y un equipo que renquea por la parte baja de la tabla tratando de llegar a los playoffs. No muchos confiaban en que la victoria cayera del lado de los de Nueva York.

Ya desde el inicio los Portland Trail Blazers fueron minando el juego de sus rivales en base a dos premisas básicas que explotaron hasta el infinito. No dejar que Carmelo Anthony recibiera cómodo y no dejar que José Calderón pudiera distribuir el juego hacia sus compañeros de manera efectiva a través del campo.

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Esto obligó a los jugadores de New York Knicks a realizar casi todas sus jugadas alrededor del área rival, lo que hizo mucho más lento el juego y no permitió los cambios de ritmo que hacen que este equipo pueda llegar a ser competitivo. Con esto en mente no les fue complicado a los Portland Trail Blazers ir sacando pequeñas ventajas de cada una de las jugadas que con el paso de los minutos se fueron transformando en grandes adelantos en su juego que acabó por resultar excesivamente directo para unos New York Knicks que estaban completamente fuera de ritmo y que corrían por el campo buscando las grietas que los Portland Trail Blazers iban cerrando al instante, lo que fue poco a poco minando al equipo de la Gran Manzana mientras los de Oregon iban poco a poco ganando los cuartos.

En ningún momento se encontraron los Portland Trail Blazers con grandes ventajas o rachas, pues su juego no se basa tanto en llevarse en pocos minutos grandes anotaciones que luego necesiten ir manteniendo con esfuerzo, sino ir poco a poco ganando ventajas pequeñas y constantes que conviertan los cuartos en una sucesión continua de minutos en las que el rival no puede encontrar valles a través de los que tratar de sacar ventajas.

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Este juego tan plano fue poco a poco desesperando a los visitantes que acabaron al final del último cuarto cediendo una ventaja parcial al impacientarse y adelantarse al momento adecuado para tratar de sacarle todo el provecho, lo que llevó a que absolutamente todos los cuartos fueran para los Portland Trail Blazers, que se llevaron el partido por un contundente 101 a 79.