Sacramento Kings es ahora mismo noveno en la Conferencia Oeste con un balance de 11 victorias por 10 derrotas, es decir, llegó al partido con un empate entre victorias y derrotas. Por el contrario, los Utah Jazz llegaron con 1 victoria por cada 3 derrotas, 5 a 15, lo que no presagiaba nada bueno para los de Salt Lake City en el marcador final del encuentro en el Sleep Train Arena.

El primer cuarto empezó con los Utah Jazz dominando mientras los Sacramento Kings trataban de aguantar el primer arreón de sus rivales, que se impusieron con cierta facilidad en un primer cuarto en el que los californianos salieron con mucho menos ímpetu, mientras sus rivales trataban de aprovechar esos primeros minutos para abrir la suficiente brecha en el marcador como para que los siguientes tres cuartos los Sacramento Kings no tuvieran suficiente tiempo material como para recuperarse del golpe inicial. Este fue el cuarto en el que Gordon Hayward brilló por encima de los demás y logró en muy pocos minutos abrir esa brecha que tanto requerían los Utah Jazz. Por desgracia al final todo quedó en un 23 a 31 que ambos equipos sabían que no sería suficiente.

En el segundo cuarto los Sacramento Kings pusieron la directa y aplastaron a unos Utah Jazz que solo pudieron mirar cómo la ventaja desaparecía y era sustituida por una diferencia en su contra que prácticamente cerraba el partido de un portazo, al menos aparentemente. El parcial del cuarto fue de 32 a 18, 14 puntos que resultaron no ser demasiados, aunque sí más que suficientes para destrozar las esperanzas del equipo, al menos por el momento.

En el tercer cuarto los Utah Jazz aprovecharon una nueva caída en la forma de los Sacramento Kings y llegaron al 19 a 13 final que les colocaba empatados. Todo para el último cuarto.

Fue en este cuarto cuando Rudy Gay se puso el mono de trabajo y condujo a su equipo a la victoria, a la que aportó la nada desdeñable cifra de 29 puntos. Su figura se alzó sobre la cancha y fue determinante para que los Sacramento Kings no cayeran derrotados frente a unos Utah Jazz que fueron más correosos de lo que muchos pensaban.