Los Utah Jazz son ahora mismo un equipo que tiene muy pocas esperanzas de llegar a ganar frente a la mayor parte de los equipos de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos. No tienen ninguna estrella y tampoco son un equipo especialmente bueno en su juego de equipo, lo que lleva a que en la mayor parte de los casos no sean capaces de enfrentarse a sus oponentes en igualdad de condiciones.

Por el contrario, los Miami Heat tienen un fondo de armario con alguno de los mejores jugadores de la liga, como son los casos de Luol Deng o Dwayne Wade, considerado por muchos como el mejor jugador de la liga en su posición.

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Sin embargo no han sabido llevar esta calidad a los resultados y eso se nota en los partidos en los que se encuentran con dificultades.

Los Utah Jazz salieron a la cancha a presionar a los Miami Heat, pero especialmente a su base titular, Dwayne Wade, con diferencia el mejor jugador del equipo. Esto llevó a que mucha de la calidad que este jugador imprime al equipo con sus excelentes pases y sus entradas a canasta que en muchos casos obligan a los defensas rivales a estar mucho más pendientes de las ayudas a su base que de la defensa de su par, debilitando así la defensa a la que se ven sometidos sus compañeros, se viera reducida y quedase en nada. Esto ayudó a que la anotación de los Miami Heat se viera muy disminuida y se llegase al final del cuarto con un marcador de 33 a 16, lo que colocaba al equipo del estado soleado en una posición muy mala.

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A partir de este cuarto los Utah Jazz se limitaron a mantener la presión sin arriesgarse a excesivas faltas y fueron poco a poco provocando que el partido se cumpliese sin que los Miami Heat pudieran hacer nada para lograr una victoria final que se les escapaba minuto a minuto. Al final un resultado de 105 a 87 que dejaba muy tocados a unos Miami Heat que sencillamente no habían sido capaces de hacer frente a un equipo que les superó en absolutamente todos los aspectos del juego y que a la hora de la verdad solo tuvo que empujar para que cayeran por su propio peso por la falta de estabilidad del equipo.