En la F1 se ha creado un cierto revuelo desde hace un tiempo con la idea de que un piloto sin excesiva experiencia y con solo 17 años pueda participar en la competición. Muchos opinan que debería existir un límite respecto a este tipo de situaciones, pues muchas son las escuderías que están intentando atar a las promesas del mañana para sus equipos y de ese modo asegurarse que en caso de que lleguen a algo sea en sus equipos y al volante de sus monoplazas.

Esto en la mayor parte de los casos no supone un problema, pues compiten en otras competiciones y van madurando sin subirse a un coche que puede llegar a ponerse a más de 300km/h en recta a fin de cuentas ninguna escudería va a darle los mandos de un coche que podría llevar un profesional a un novato, pues los puestos son muy valiosos al tener cada equipo solo dos a su disposición.

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Sin embargo Toro Rosso no es una escudería normal. Aunque pueda parecer independiente no deja de ser una segunda marca de Red Bull y por tanto puede servir de laboratorio de pruebas donde los pilotos novatos pueden probar su pericia en el coche de los mayores. Esto ha hecho saltar todas las alarmas.

La FIA ha decidido sacar una norma que evite que un piloto que no ha cumplido los 18 años pueda llegar a competir en la F1, sin embargo ha decidido que el caso de Max Verstappen no entre dentro de esta norma, pues entrará en vigor al año siguiente de que este piloto esté en activo. Muchos son los que tienen la mosca detrás de la oreja sobre esta decisión de la FIA, que parece diseñada para evitar que afecte al joven piloto holandés. Nadie acaba de entender por qué el piloto que quiera participar en la competición en 2016 con 17 años es demasiado joven mientras que este piloto que quiere competir en 2015 con 17 es perfectamente válido y tiene una edad adecuada.

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Algunos argumentan que de no ser así truncarían su carrera, pero la realidad es que si es suficientemente bueno lo será también el año que viene y si no, lo dejará de ser el año que viene igualmente, con lo que no existe una razón objetiva para que una norma no sea aplicable a una persona y a otra sí.