En estos días he observado la forma en que una vez más la polémica en torno de los resultados deportivos se lleva a terrenos mucho mas allá que el simple espectáculo, haciendo una analogía es como si fuéramos al cine y después de ver una película de acción o de superhéroes pretendiéramos realizar los mismos actos que la estrella en la pantalla (estúpidos y trágicos ejemplos existen desafortunadamente).

Pues igualmente ridícula me parece la forma en que permitimos nos manipulen los medios de comunicación que al menos en nuestro caso resultan ser los mismos dueños de "La pelota", existe un celo entre disciplinas que llega a resentimiento y animadversión exacerbado consciente o inconscientemente por que la difusión no es equitativa dicen los ofendidos.

Entre las herramientas más utilizadas está la de promover un sentimiento de identidad Nacional alrededor del producto a posicionar entre los consumidores "selecciones nacionales", en el que se convierte casi en enemigo de la Patria a todo aquel que nos enfrenta y pretende vencernos. Es el honor de todo un país el que está en juego y un grupo de individuos son los encargados de defenderlo, ya pateando, bateando o encestando una pelota o balón.

Los conceptos de patria, nación e identidad nacional fueron probablemente utilizados primero en los siglos XVII y XVIII en Europa y rápidamente difundidos a las colonias americanas.

Entiendo que en cierta forma se hacía necesario dado que surgían países y naciones que buscaban tener una identidad propia y una independencia, para gobernar unos en lugar de otros, así se crearon a principios del siglo XIX una serie de preceptos filosóficos, ideológicos, políticos y hasta religiosos que permitirían dar cohesión a los nacientes pueblos, había que dar un sentido a la lucha y que mejor que por la Patria. Nacieron himnos, estandartes, banderas y odas, que exaltaban las supuestas gestas heroicas de personajes en ocasiones de dudosa procedencia o existencia.

De esta forma en pleno siglo XXI y con campañas que llegan a convertirse en chauvinismo puro, vemos como las personas se convierten en victimas del sistema y del statu quo, que establecen premisas para promover un razonamiento falso o paralógico, una falacia de tipo etnocéntrico o de idola fori. En retorica constituye uno de los argumentos falsos que sirven para persuadir a la población (o a un grupo determinado de personas) mediante la utilización de sentimientos, muchos de ellos exacerbados, en vez de promover la razón y la racionalidad. Se utiliza generalmente por políticos, medios de comunicación y empresarios para condicionar la formación de expectativas.

Por lo anterior considero que enarbolar banderas y entonar himnos en eventos deportivos tendría que desaparecer, me parecen actos más bien incultos y hasta racistas, llego a pensar que precisamente estas prácticas son más bien una forma de persuasión y manipulación de las masas y de control social, el valor de las costumbres y tradiciones es insoslayable sin embargo es más importante el valor de las personas.

Debido a la creciente movilidad de la población mundial y la inmigración, la tendencia política será el relegar a un segundo plano los conceptos vinculados al país, como patria y pueblo, para destacar el de ciudadano vinculado a una ciudad, pues cada vez se adquirirán más derechos políticos por residencia que por nacimiento. De manera que la soberanía ya no residirá en el pueblo, sino en la ciudadanía, y las naciones estarán formadas por ciudadanos en lugar de por un pueblo de "paisanos" y "patriotas". Es en mi punto de vista el futuro.

Sin embargo y antes de que esto se dé será necesario superar traumas y complejos subyacentes en la memoria de las personas desde la colonia Española, será necesario entender que los valores y tradiciones no se encuentran en riesgo al momento de jugar una eliminatoria, tirar un clavado, sostener una pelea en cualquier disciplina, etc. en fin, entender que tras de cualquier evento lo único en juego son intereses económicos. Nunca el bienestar y prestigio de un país.

El reto es; ser mejores aficionados, mejores ciudadanos exigir mejores espectáculos y no permitir la manipulación de la que somos víctimas. #Psicología #Televisión