En el deporte y en especial en el béisbol, las características físicas y mentales son de suma importancia. Sin embargo, el aspecto mental y psicológico resulta relevante como en ningún otro, por algo se ha dicho que el béisbol es el deporte de las inteligencias, hecho que por cierto aleja a muchos. Esta además cargado de simbolismos que resultan complicados para la mayoría de las personas

Se menciona comúnmente que en el béisbol no hay nada escrito, y por el momento lo que nos ocupa es resaltar el aspecto mental, de tal modo que encontramos que pensadores y psicólogos han realizado una clasificación de las distintas personalidades de acuerdo a las posiciones:

Los jardineros juegan en las fronteras -dicen- alejándose unos de otros, y lejos del punto de acción principal. Suelen ser hombres solitarios, intensos y totalmente independientes.

Los jugadores de cuadro son agresivos y sociables- trabajan juntos y a poca distancia, hablan con los lanzadores, umpires y corredores. Los inicialistas son jardineros frustrados y el receptor son figuras heroicas firmes como una roca y ven el juego panorámicamente y participan siempre.

El lanzador suele ser un ego maniático-, quizá un hijo único. Solamente este jugador se monta sobre una lomita, exigiendo atención y tiene el juego en su mano. Busca simpatía porque sabe que de él depende en gran parte el juego.

Mucha información circula y está disponible con relación al mejoramiento de la mecánica del bateo, de lanzadores, del fildeo y otras facetas del juego, sin embargo, aún hoy día las organizaciones descuidan el aspecto mental de sus jugadores y estos han tenido que aprender de la forma más lenta y dolorosa que es a través de la experiencia. Las organizaciones profesionales en México recién toman conciencia de la relevancia de este aspecto impartiendo sesiones de motivación y concientización de lo importante que resulta su actividad.

Todo esto podría sonar nuevo, pero nada más lejos de la verdad, ya en 1868 Henry Chadwick, escritor reconocido por muchos como el padre del béisbol, apuntaba a la importancia de la fortaleza mental de los jugadores como el factor que separaba a los jugadores sobresalientes de los promedios y a los promedios de los mediocres.

En el 2005 Albert Pujols comentaba, "me he entrenado para pensar que puedo batearle a cualquier lanzador, he aprendido a bloquear el miedo y otras distracciones"

Como podemos ver todo esto en el terreno profesional es de una gran relevancia, sin embargo, aplicado al desarrollo de niños y jóvenes cobra una trascendencia todavía mayor para los entrenadores, padres y toda organización dedicada a esta tarea.

Elementos tan necesarios dentro y fuera del terreno como la tolerancia a la frustración, determinación, valor, responsabilidad, perseverancia, autoestima, se podrían desarrollar a temprana edad utilizando el béisbol como instrumento.

Como podemos darnos cuenta el béisbol va mas allá de lo físico, el factor mental y psicológico es determinante y tal vez, solo tal vez, ahí encontremos la explicación al porque solo algunos son capaces de trascender y alcanzar la inmortalidad. #Psicología