A la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) le está lloviendo sobre mojado. Después de que salieran a la luz pública los escandalosos sobornos (que superaban los 150 millones de dólares) recibidos por la institución por los derechos de mercadeo y sumados a otros episodios similares que comprometieron muchísimo la reputación del organismo, los eventos recientes provocaron que grandes firmas como VISA tomaran la decisión de retirarles el patrocinio por la mala imagen que tienen hasta el momento. Lo más reciente fue que, durante un congreso celebrado en Zurich, se tuvo un reporte de amenaza de bomba.

Era el Congreso número 65 de la FIFA y tras la alerta, la policía suiza se movilizó al lugar del evento para revisar detalladamente y asegurarse de que los delegados de fútbol de 209 países que participaban estuvieran seguros. 15 minutos fue el tiempo que les tomó a las autoridades peinar y revisar la gran sala y después informar que sus ocupantes no corrían peligro alguno. Todo ésto aconteció durante la hora del almuerzo, que inició a las 12:00 (mediodía) y que debía terminar a las 13:30 pero, debido al operativo retomaron sus actividades a las 13:45, de acuerdo a la explicación que el Secretario General de la FIFA, Jerome Valcke, dio a la prensa.

La reunión se llevó a cabo en el interior de un complejo, dentro del estadio de Zurich y el tema más importante en la agenda era la Elección del Nuevo Presidente de la Organización. También se estaba estudiando una solicitud realizada por la Federación de Fútbol de Palestina en la cual pedían que su similar Israelí fuera suspendida, de acuerdo con una iniciativa dedicada a la lucha contra el racismo y la discriminación.

Cabe aclarar que Valcke nunca profundizó en la naturaleza de la amenaza ni mucho menos sobre el tema. Lo que queda en el misterio es quién sería el atacante y sus motivos para afectar a la FIFA, que como dije al principio, no está atravesando su mejor momento y su imagen y prestigio se encuentran gravemente dañadas, debido a los malos manejos revelados a través de los medios de comunicación y las subsecuentes acciones.

Una coladera tanto o más apestosa a la que el pueblo de México está acostumbrada a oler de sus políticos y gobernantes, pero ahora llevado a uno de los deportes que más apasiona a millones de personas en el mundo. Pero no hay que olvidar que más allá de los aficionados, de los equipos, del deporte en sí, existe un mercado, un negocio cimentado en la pasión, los equipos, las grandes estrellas, los hinchas, las entradas a los juegos, los patrocinadores. El fútbol es así, el deporte es así y como todo, gira en torno al dinero, a las grandes fortunas que vienen y van para que tú puedas ver a tus equipos favoritos todos los días. #Deportes Ciudad de México