Hinchas o pseudo hinchas de Boca Juniors arruinaron el espectáculo esperado para el juego de vuelta que enfrentaba a su equipo contra el River Plate en los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

River Plate ganó el juego de ida 1-0 en el estadio monumental y las expectativas para el juego de vuelta en la cancha de Boca Juniors eran muy altas pero todo se fue a la basura por un par de inadaptados.

Y es que después de un intrascendente 0-0 en los primeros 45 minutos, cuando los jugadores de River Plate salían del túnel para disputar el segundo tiempo, fueron atacados con gas pimienta por un par de aficionados del Boca Juniors, resultando afectados principalmente los futbolistas Ramiro Funes Mori, Matías Kranevitter y Leonardo Ponzio, este último con grave irritación en los ojos.

Después de reportar el incidente al arbitro, los jugadores de River formaron un círculo dentro de la cancha para esperar las indicaciones y esperar atención médica, sin embargo, los hinchas de Boca hicieron volar sobre los futbolistas un dron del que colgaba una trozo de tela blanca en forma de fantasma con una letra "B" pintada, haciendo alusión al descenso que sufrió River en 2011 a la segunda división argentina (Primera B Nacional). El dron sobrevoló un rato sobre el plantel de los "millonarios" antes las burlas de la hinchada rival.

La hinchada de Boca Juniors esperaba noticias y se pudo ver en el público una manta que dictaba: "Si nos cagan otra vez, de la boca no se ba (sic) nadie" escrito con B a propósito, nuevamente en alusión al descenso de River y en clara señal de amenaza, asimismo, aparentemente un aficionado llevaba consigo un soplete e intentaba perforar la malla que divide a la tribuna de la cancha.

Quizá uno de los aspectos más criticables de la situación es que el cuerpo arbitral tardó más de una hora en decidir si continuaba el partido sin considerar que los jugadores no contaban con garantías de seguridad, que habían sido agredidos ya y que no se encontraban en condiciones de continuar el juego (su visibilidad estaba notablemente disminuida).

Una vez suspendido el partido, sorprendentemente los jugadores de Boca Juniors se reunieron para aplaudirle a su hinchada a pesar del comportamiento reprobable que algunos de ellos tuvieron.

Tratándose de la justa continental más importante de América, equivalente a la Champions League europea, permitir que alguien ingrese con un dron al estadio para usarlo a placer y dejar a los jugadores en una posición tan vulnerable a cualquier ataque, evidencia la deficiente organización del torneo.


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