Para el mundo del #Futbol, este personaje puede no ser simpático. Sin embargo, debemos reconocer que es un ganador nato porque a donde quiera que vaya, siempre regresará con triunfos dentro de sus bolsillos.

Desde los 12 años, el pequeño José ayudaba a su padre a realizar los informes tácticos de los equipos que este dirigía y como ya los aficionados saben, "Mou" no fue un futbolista destacado, por lo que decidió abandonar su carrera de jugador para meterse de lleno a su preparación como entrenador.

Estudió en Portugal la Licenciatura de Educación Física y después, completó el curso de entrenador.

Mourinho puede presumir de haber trabajado junto a grandes figuras, a quienes él mismo reconocería un tiempo después como sus mentores y maestros, de la talla de Bobby Robson y Louis Van Gaal.

A Robson lo conoció cuando este fue a dirigir al Oporto , y también, lo acompañó en su etapa al frente del Barcelona. Mientras que, Van Gaal llegó en sustitución del inglés, y por la personalidad de Mourinho, Louis solicitó que el portugués se quedara en su equipo de trabajo.

José empezó sus éxitos en el 2003, a tan solo 3 años de iniciar su carrera en solitario, al llevar al Porto a conquistar la Liga Local y la Copa de la UEFA (ahora Europa League). Para el año siguiente, el sorprendente Porto subió un escalón más y terminó llevándose la Liga de Campeones, al vencer en la final al Mónaco (3-0).

A partir de ahí, José Mourinho se volvió en un protagonista del mundo futbolístico. Fichó para el Chelsea, convirtiéndose en el entrenador mejor pagado del momento (4.2 millones de libras al año).

Con los ingleses permaneció tres años y ganó todos los campeonatos domésticos. Su única asignatura pendiente fue la Copa de Europa. No obstante, el trofeo llegaría al club en el 2012, con la base de jugadores que el propio Mourinho había llevado a Londres.

Después de ahí, partió hacia Italia para llegar al Inter de Milán en el 2008. Con el equipo italiano lo ganó todo, incluyendo el triplete de Liga, Copa y Copa de Europa, y en el 2010 se embarcó con dirección a Madrid.

Fue presentado en mayo del 2010 como nuevo entrenador del Real Madrid, en un intento de Florentino Pérez de acabar con la supremacía mundial del FC Barcelona. Este fue el reto más difícil de Mou como entrenador (aunque ahora él lo niegue) y no consiguió a plenitud lo que de él se esperaba.

Tres títulos, una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa, no fueron suficientes para que se le considerara como ganador absoluto durante su paso por Madrid. Es cierto que acabó con la hegemonía del Barcelona de Pep, pero no consiguió la ansiada décima Copa de Europa, objetivo real por el que fue contratado.

No obstante, Mou no pasó desapercibido por España. Aún hay quien lo ama, y otros tantos que lo odian. Un punto en su contra es el hecho de que Carlo Ancelotti, su sucesor, consiguiera la Copa de Europa con los madridistas en su primer año en el banquillo.

Hoy en día a dos años de su regreso al Chelsea, el portugués consiguió otra Liga de Inglaterra para su palmarés, y desea ganar su tercera Copa de Europa con sus "amados Blues".

José Mourinho es como esos personajes de ficción, porque se reinventa y vuelve más y más fuerte de los fracasos. Un entrenador que sin duda, ha pasado ya a la historia de este deporte sin haber pateado un balón como profesional, dejando así sus hazañas al alcance de pocos. #Deportes Ciudad de México