El retorno del León a la Liga MX del fútbol mexicano causó una gran sensación y recibió constantes elogios de la critica especializada por su espectacular estilo de juego basado en un sistema dinámico y ofensivo, capaz de envolver con su toque preciso a cualquier rival que se le ponía enfrente, tanto de local como de visitante.

Recordemos que tras el arribo de Grupo Pachuca, la popular "fiera" se transformó con el arribo de jugadores de poco cartel en el medio nacional y procedentes de la cantera de los tuzos pero escasa experiencia en el máximo circuito, y muchos aficionados se preguntaban quienes eran Carlos Peña, Edwin Hernández y Luis Montes; sin embargo la confianza de los seguidores en que el equipo pasara a manos de la familia Martínez Murguia abrigó de inmediato esperanzas de un pronto regreso a la primera división.

El acierto de la directiva encabezada por Jesús Martínez Murguia al contratar a futbolistas de notable talento y compromiso como los colombianos Hernán Dario Burbano y Edwin Loboa, así como la continuidad del uruguayo Nelson Sebastian Maz, y la llegada del director técnico Gustavo Matosas quien no venia precedido de éxitos en su trayectoria como tal, permitieron redondear un equipo con un nivel competitivo superior a la media de la división de ascenso.

Se trató de uno de los proyectos más exitosos de los últimos años, pues bastaron dos torneos cortos para que el cuadro esmeralda consiguiera su ascenso a la Liga MX y de inmediato jugadores de la talla del internacional central Rafael Márquez aumentaron aún más la calidad de juego de uno de los equipos con más tradición en México. Los aficionados, tras una larga espera pudieron ahora disfrutar de un #Futbol que daba espectáculo en estadio lleno.

En poco tiempo llegó un campeonato, nada más y nada menos contra el rival y el escenario soñado: América y estadio Azteca, donde vencieron con contundente marcador global de 5-1, ante el asombro de propios y extraños. Otro título más aguardaba en las vitrinas de la fiera, ante el Pachuca, donde la experiencia de un cuadro leonés se impuso; no faltó quienes se atravieran a insinuar un posible arreglo entre directivas, sólo por el hecho de pertenecer al mismo grupo empresarial. Tuvo una agridulce experiencia en copa libertadores, algo inedito para un conjunto habido de triunfos y de reconocimientos; la satisfacción de haberlo experimentado, nada ni nadie se la quita.

La posterior salida de uno de sus artífices, Rafa Márquez y la lesión de su mediocampista creativo Luis "Chapo" Montes marcó el inicio de una serie de un desajuste en el sistema táctico, con lo cual se perdió la habitual "magia" en el sistema de juego. Tras un par de torneos fallidos llegó la renuncia del amado por la afición Gustavo Matosas, quien para descontento de sus seguidores, se fue a dirigir al América. Llegó el reemplazo en la dirección técnica, Juan Antonio Pizzi, el cual inclusive había logrado títulos de liga en su natal Argentina, pero que al final de cuentas no ha logrado consolidar su tipo de juego con el León, pese a su tendencia ofensiva, lo cual no tiene contenta a la afición.

Ahora quedan la preguntas, ¿será capaz la directiva de atinar en la contratación de refuerzos de calidad para corregir las debilidades de este equipo?, ¿mantendrá en la dirección técnica a quien no ha sido capáz de calificarlo a la liguilla, y con una serie consecutiva de derrotas a cuestas? No debe de quitar de vista que el León es décimo en la tabla porcentual, por lo que otro torneo similar al recién concluido lo pondrá en serio peligro de descenso. Por afición no para, está dispuesta a seguir abarrotando el estadio, pero a la vez espera que la fiera no siga recibiendo "gato por libre" en cuanto a contrataciones se refiere. Por lo pronto ha anunciado la salida del defensa central Jonathan Botinelli, y de ahi la madeja puede exterderse a quizas media docena de jugadores, lo cual se dará a conocer la próxima semana, de acuerdo a su directiva. #Moda