Se esperaba un tiroteo en el Oeste y el duelo entre Warriors de Golden State y Rockets de Houston, lo llevó a la bahía de San Francisco durante las finales de Conferencia de la NBA. El trepidante duelo de remontadas, triples y dribles, lo ganó Golden State 110-106, con la mágica actuación de Stephen Curry que marcó 34 puntos, 5 asistencias y 6 rebotes.

Por parte de Houston, Harden aterrorizó a los Warrios, en especial a Klay Thompson, pero sus 28 puntos, 9 asistencias y 11 rebotes, no fueron suficientes para vencer al sembrado número uno de la Conferencia Oeste.

En la arena Oracle, en San Francisco, se plantaron los dos mejores equipos del Oeste y tal vez arrastrados por el ímpetu de ganar tres juegos consecutivos en la ronda pasada, los Rockets parecían más enchufados. Dwigth Howard comenzó dominando la pintura con 10 rebotes en el cuarto.

Houston aventajó el parcial 31-24 y terminó con un 59% de efectividad en tiros de campo. Sin embargo no todo fue sonrisas. A la mitad del episodio, Howard se lesionó la rodilla izquierda y su regresó comenzó a pelear con la duda.

Para el segundo cuarto Houston no bajó el ritmo y encontró su ventaja máxima de 16 puntos. Pero Shaun Livingston levantó la mano y encabezó la remontada. Saliendo desde la banca aportó 16 de sus 18 puntos y fue el revulsivo que metió los locales al juego. Howard regresó, pero lo hizo poco tiempo y disminuido; Green con más maña que fuerza, le ganó el duelo.

La ventaja de los Rockets se hacía cada vez más pequeña y Curry comenzaba a tomar ritmo. El coach Kevin McHale pudo pedir un tiempo fuera y parar el arranque cuando su equipo aún ganaba por 10, sin embargo dejó que sus jugadores recuperaran el control. Nunca lo hicieron. El juego se empató, los Warriors se adelantaron y en la última posesión de la mitad, Curry encestó un doble, de larga distancia para desatar el grito de MVP.

En los últimos siete minutos de la mitad, Golden State no tuvo pérdidas, Houston seis y fue superado 25-6 para ir un marcador de 58-56 al descanso a favor de los Warriors.

Así mismo, en el tercer cuarto continuó el tiroteo, esta vez de los jugadores que pelearon palmo a palmo por el premio a MVP. Curry encestaba triples consecutivos y James Harden respondía al otro lado con penetraciones.

La Barba”, anotó 11 puntos en el parcial, que ayudaron a empatar el juego 71-71 con 4:22 en el reloj. Los destellos de Curry no parecían ser suficientes, pero la defensa los sacó de apuros. El centro, Festus Ezeli cerró la pintura, repartió una tapa, bajó dos rebotes y aportó cuatro puntos para regresar la ventaja a casa.

84-79 en favor de los locales y el duelo de pistoleros continuó. Harden se convirtió en el villano de Golden State. Marcado por Clay Thompson (15 puntos en 18 intentos) Harden, quien mostró todo su arsenal. Lo mareó con el drible, lo venció en la penetración y lo volvió loco con el jumper.

En una noche en la que Howard no regresó, los Rockets empataron el juego a 95 con 5 minutos por disputar, pero nuevamente los locales respondieron. Esta vez fue Harrison Barnes que con 7 de sus 14 puntos, recuperaron la ventaja. Y con esto, Curry encaminó la victoria con un triple circense con el que se fueron al frente 106-97, finiquitando desde la línea de los libres.

Con el coro de MVP en el fondo, Curry le ganó el duelo individual a Harden y los Warriors que se llevaron el juego 110-106. Esta fue la quinta derrota de Houston en el año ante Warriors. #Deportes Ciudad de México #Deportes Jalisco #Deportes Morelos