Otro de los candidatos a ganar la Copa América se presentó en este certamen, Colombia, que con sus estrellas buscan ser protagonistas y volver a ser campeones como lo fueron hace 14 años, la única ocasión en lograr conquistar el trofeo. Enfrente tuvieron a Venezuela, equipo que nunca ha podido ser el mejor de Sudamérica, pero no pierde las ganas de competir y tratar de hacer su mejor #Futbol.

El partido comenzó con los venezolanos animados, tomaron el balón y quisieron generar jugadas de peligro, pero los colombianos se asentaron y lograron equilibrar la posesión. Sin embargo, el encuentro se vio detenido en 21 ocasiones por las constantes faltas que cometían ambas escuadras.

Las más claras fueron para Venezuela, que pusieron a trabajar a David Ospina en dos ocasiones, con disparos bien conectados, pero los reflejos del arquero salvaron a su selección. En esta primera mitad, Colombia tuvo más el esférico pero no pudo generar una jugada peligrosa para anotar.

En la segunda parte, la estrategia no cambió inicialmente, la pelota se disputó más en el centro del terreno de juego, pero la faltas volvieron a trabar el compromiso. Poco a poco los de la vinotinto encontraron la forma de retener el esférico y atacar. Fue a los 60 minutos que, en un saque de banda, inició la jugada del gol, culminada con un cabezazo bien colocado de Salomón Rondón, era la sorpresa en el duelo, Venezuela se colocó al frente en el marcador.

La respuesta de los cafeteros llegó muy tarde, tomaron la iniciativa con poco menos de 15 minutos para que acabara el enfrentamiento, generaron jugadas de peligro seguidas, pero sólo en unas cuantas tuvo que intervenir el portero rival Alain Baroja, a pesar de las gana de anotar que mostraron los dirigidos por José Pekerman en estos minutos, no les alcanzó para marcar un tanto.

Venezuela dio la sorpresa al vencer por un gol a Colombia, que no mostró el futbol que lo ha puesto como favorito para ganar la copa, no se entendieron los futbolistas en el terreno de juego, estuvieron imprecisos en los toques y esto les llevó a caer en la desesperación en los momentos previos al término del encuentro. Los venezolanos hicieron su partido, lo trabaron con faltas pero mostraron una ofensiva peligrosa que logró llegar a portería hasta en cinco ocasiones, y en una de ellas fueron contundentes. Su defensa estuvo ordenada y la jugada del gol fue un ejemplo de cómo tocar y entenderse entre delanteros. Fueron los que más buscaron el compromiso y al final salieron avantes con justicia.