Se vuelven a encontrar Brasil y Colombia en una competición oficial por primera vez, luego de la victoria de la Verde-Amarela dos a uno en los cuartos de final del Mundial del 2014, hubo un partido amistoso entre estos equipos, con derrota por la mínima de los cafeteros.


El planteamiento táctico de Colombia en la primera parte, fue mantener ordenadas sus líneas, cubrir con dos jugadores, como mínimo, a Neymar, y tratar de salir con la pelota en los pies. Esto les resultó, Brasil estuvo ahogado y sin poder salir de su campo con buena posición, se vieron sobrepasados en muchos aspectos.


Los colombianos presionaron en la salida contraria, encontraron la forma de llegar a portería, y cuando jugaron con insistencia en el área contraria, encontraron el gol en un tiro de esquina, Jeison Murillo se encontró el balón con buena posibilidad, le pegó y lo puso entre los tres palos, para darle la merecida ventaja a su escuadra.


Después de ello, los brasileños tuvieron un destello, en un pase largo encontraron la posibilidad de mandar a la banda derecha y luego centrarle el esférico a Neymar, pero éste no remató de forma certera, e incluso metió la mano en el rebote, por lo que comenzó a sentirse impotente, e impulsivo por no poder hacer nada, hasta ese momento, para su conjunto.


En la segunda mitad, Brasil mantuvo más el balón en sus pies, se animaron a ir al ataque, pero Colombia se replegó en su zona defensiva, y ya no daban apertura a sus ofensivas, pero siguieron ordenados en sus líneas.


Por poco y un error de Murillo les cuesta el empate a los colombianos, luego de que éste le diera muy corta la redonda a David Ospina, el esférico le llegó más tarde a Roberto Firmino, quien con el marco abierto, no pudo anotar el gol, pese a lo fácil que se veía hacerlo.


En los 15 minutos previos a que se terminara el encuentro, Colombia se veía disminuida físicamente, sus jugadores ya no iban a buscar otro tanto y cuando tenían la pelota, tiraban pelotazo, o se la quitaban.


Llegó el pitazo final y Neymar se frustró, dio un pelotazo, que calentó a Carlos Bacca, mismo que empujó al del Barcelona, pero entre varios jugadores, separaron a los dos futbolistas, sin embargo, el árbitro decidió expulsar a ambos deportistas.


De nuevo Brasil se mostró limitado y dependiente de Neymar, pero esta vez la cobertura que le hicieron sus contrarios, le impidieron pesar en el ataque y por tanto en el marcador, los cuestionamientos vuelven a recaer en Dunga, quien tiene que replantear su estrategia si no quiere que su escuadra vuelva a ser la decepción del torneo, como le pasó en el Mundial que organizaron hace un año. Mientras que Colombia sí cambió con respecto al enfrentamiento anterior, se defendieron bien, atacaron cuando lo pudieron hacer, y sobre todo en la primera parte, fueron superior que su contrario.
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