"Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar" Así reza un dicho popular mexicano que viene perfecto para entender la renuncia de Joseph Blatter a la presidencia de la FIFA.

La presión de los escándalos de corrupción terminó por debilitar al suizo quien se va luego de 17 años de ser el mandamás del balompié mundial. Apoyado durante todos estos años por los países africanos,asiáticos y tercermundistas.

La dimisión de Blatter no es otra cosa que la crónica de una muerte anunciada, para ser sinceros lo más ético era que el dirigente europeo lo hubiera hecho el 29 de mayo pasado, cuando la tormenta de escándalos de corrupción se destapó al interior del máximo organismo del fútbol mundial.

Cabe recordar que dos días antes a petición de la justicia de los Estados Unidos, siete dirigentes de la FIFA, la mayoría latinoamericanos, fueron arrestados en Zúrich, lo que se convirtió en la mayor vergüenza para la FIFA en toda su historia.

No cabe duda entonces que la renuncia de Blatter era esperada por muchos desde el viernes pasado y sin embargo se dio su reelección.

En lo que es un secreto a voces los cimientos de FIFA se han venido estremeciendo desde entonces, pues se dio a conocer que dentro de la investigación del FBI, pesa una grave acusación sobre la Confederación Sudamericana de Fútbol que señala un soborno por cien millones de dólares en la concesión de los derechos comerciales de varias ediciones de la Copa América, entre ellas la próxima a jugarse en Chile.

"El miedo no anda en burro", reza otro dicho popular mexicano y al parecer Blatter sabe que no podrá salir bien librado de las investigaciones del FBI.

Por lo pronto el suizo seguirá al frente de la FIFA hasta que tenga un reemplazante, para ello ha convocado a un congreso extraordinario con fecha aún por definir y donde saldrá el nuevo jefe del máximo organismo del fútbol mundial.

Dentro de los candidatos están el príncipe Jordano Ali Bin Al Hussein, los franceses Michel Platini y David Ginola, el portugués Luis Figo y el Holandés Michel Van Pragg. #Futbol