En la NBA, el camino hacia la gloria pasa por Cleveland y Oakland. Pocos duelos se atreven a prometer tanto como el que las Finales de la NBA tendrá entre los Cavaliers y los Warriors.

El número uno del Oeste, contra el número dos del Este; el Jugador Más Valioso (MVP), Stephen Curry, frente al jugador más dominante, LeBron James; dos coaches novatos, Steve Kerr por Golden State, David Blatt por Cleveland; los Warriors sin ganar en 40 años, Cavaliers sin conocer el trofeo Larry O'Brien. Han jugado dos vecens en el año, se han repartido las victorias. Todo apunta a una serie memorable que arranca el 4 de junio.

CLEVELAND Y LA PROFECÍA DE "EL REY"

Cuando inicio la campaña, los Cavaliers estaban llamados a dominar el Este. Pero cómo dijo el coach de los Cavs, David Blatt tras conseguir el campeonato de Conferencia: "En Cleveland, nada es fácil".

A mitad de año, los Cavaliers marchaban por debajo de los esperado, pero el coach Blatt exigió y la gerencia trajo al centro ruso Timofey Mozgov, al base Matthew Delavedova y a los guardias J.R Smith e Iman Schumpert. El equipo levantó y James creyó en su lema que se tatuó: "El elegido".

Tras siete años en Cleveland, LeBron empacó las decepciones en las que se haya una final perdida y, de forma pedante, mudo sus talentos a Miami, donde prometió seis títulos: consiguió dos en cuatro años y luego regresó, como hijo prodigo, a la ciudad donde nació su leyenda. De forma más madura, este año cargó con el equipo, en especial en la postemporada donde han caído Kevin Love por lesión y Kirye Irving en un par de juegos.

El cuatro veces MVP promedia 27 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias en estos playoffs donde juega 40 o más minutos. Ahora tiene su segunda oportunidad de llevar el primer campeonato a Cleveland y para ello no tiene mejor escudero que un descansado Irving. Tendrá un pareo complicado, pero si logra superarlo por lapsos, será un gran factor, al igual que Mozgov y Tristan Thomspon serán fundamental en la pintura.

A la defensa, los Cavs ha limitado a sus rivales a menos de 100 puntos en 9 de los 14 juegos de playoffs. Ahora tendrán a la mejor ofensiva y Delavedova y Shumpert, podrían jugar un gran rol a la hora de frenar a los Warriors.

A CUMPLIR EL SUEÑO

Stephen Curry y los Warriors han tenido un año inmejorable, las estrellas parecen configuradas para una campaña que Golden State no ha tenido desde hace 40 años.

El equipo, de la mano del coach Steve Kerr tuvo el mejor récord de la NBA; Curry ganó el premio al MVP, y en los playoffs hizo lo que parecía imposible: elevar su nivel. En una postemporada que ha visto una baja de nivel de Klay Thompson, Curry ha cargado con el equipo con una efectividad de triples de 43.7% y con un promedio de 29.2 puntos, siete más que en temporada regular.

Curry parece imposible de marcar, por él pasara el éxito o el fracaso de su equipo, y si las estrellas favorecen a los de Golden State, sus manos serán las primeras en tocar el trofeo de campeones.

Los Warrios son virtualmente imparables cuando Thompson está fino y si Draymon Green no se embelesa con el tiro externo y trabaja en la pintura, Cleveland la pasarán mal. Green incluso podría marcar a LeBron en un duelo como para pago por evento. La efectividad defensiva de Green es sólo superada por la de James y la del defensivo del año, Kahwi Leonard.

Festu Ezeli y Harrison Barnes, tendrán un rol silentes, pero si son contundentes, no hay caballería para detener a los mejores Warriors de las últimas 4 décadas. #Deportes Ciudad de México #Deportes Jalisco #Deportes Morelos