Lo inexplicable. La invitación al torneo de selecciones más antiguo del mundo, con la presencia de selecciones de la calidad de Argentina, Brasil y Uruguay, el fogueo para los jugadores de saltar a mejores clubes y la selección mexicana envía un equipo de segunda clase a enfrentar la Copa América.

No es la primera vez que sucede esto. Ya en Argentina 2011, los verdes enviaron a la selección sub-23, que a la postre sería la olímpica que ganaría el oro en Londres 2012 y terminaron en último lugar.

Las "razones" de esta decisión son variadas. La selección mexicana concentrará sus esfuerzos en la Copa Oro, que se jugará en junio y quiere reservar a su primer equipo para la justa norteamericana y así tener oportunidad de acceder a la Copa Confederaciones de 2017.

Aun así, esta decisión ya tuvo como consecuencia el desinterés de la afición mexicana y la incredulidad de los hinchas sudamericanos, que si bien México siempre ha pagado derecho de piso en competencias de Conmebol, se muestran sorprendidos por el desaire del tricolor.

En los argumentos #Futbolísticos se nota de inmediato una selección con muchas carencias en el juego colectivo e individual. Inclusive figuras como el experimentado Rafael Márquez y el portero de Cruz Azul, Jesús Corona no se encuentran en su mejor momento para disputar la Copa América.

Quizá puede ser la gran oportunidad de jugadores como el "Tecatito" Corona, que ha mostrado buen nivel en los juegos de preparación. Otros jugadores que quedaron a deber en el año futbolístico con sus clubes como Raúl Jiménez y Javier Aquino pueden redimirse con una buena actuación en el torneo sudamericano.

Otros elementos pueden aprovechar para mostrarse y llenarle el ojo al técnico nacional. Entre ellos podemos encontrar a la eterna promesa Marco Fabián, George Corral, Javier Güemez o Luis Montes. Aun así, el funcionamiento del equipo mexicano no da muchas esperanzas.

El debut de México será ante una débil Bolivia, que se encuentra en un proceso de reconstrucción, este podría ser el juego ganable, las aspiraciones del Tri dependerán mucho del resultado que se de ante los bolivianos.

El segundo compromiso será ante el anfitrión, #Chile. Este será el juego más duro, ya que se competirá ante uno de los favoritos para ganar el certamen. El cierre será ante Ecuador, un juego, que si se llega con posibilidades sera de vida o muerte para los verdes.

El técnico prometió hacer un buen papel y ganar el torneo. Pero ya en la realidad el pronóstico nos da para alcanzar, como máximo, los cuartos de final. Eso si, a evitar repetir el ridículo de la edición anterior. #Copa América