A escasos días de que arranque la Copa América, campeonato de selecciones más longevo del mundo, la selección mexicana atraviesa por varias incógnitas. La primera de ellas la tiene el director técnico Miguel Herrera, quien al no contar con las máximas figuras del representativo nacional, ha llamado a un grupo selecto de futbolistas que cuentan con muy poco roce internacional y esto ocasiona que el mismo Piojo no tenga las armas suficientes para poder competirle de tú a tú a las potencias sudamericanas.

Por el otro lado, se le suma el poco tiempo que ha tenido el plantel con el cuerpo técnico. Si bien es cierto que estos jugadores son gente que conoce el entrenador, el acoplarse a su idea #Futbolística no sería un problema, pero por lo visto en sus partidos de preparación ante Guatemala, Perú y Brasil, el combinado nacional reflejó claramente que no hay idea futbolística en el cuadro que sale a jugar, ni mucho menos de los elementos que entran de cambio.

Aunque pareciera algo ilógico, varios jugadores que han sido convocados, dan la sensación que aun no asumen la responsabilidad que implica ser integrante de la selección y esto conlleva a tener más problemas. Mario Osuna (Querétaro), Javier Güémez (Tijuana), Juan Carlos Medina (Atlas), Marco Fabián (Guadalajara), Raúl Jiménez (Atlético de Madrid) y Javier Aquino (Rayo Vallecano), son algunos seleccionados que no justifican su llamado al representativo nacional.

Aun con los tres juegos de preparación de cara al certamen sudamericano, la escuadra mexicana no mostró avances en el juego colectivo, de hecho, cada vez que jugaba generaba más dudas. No está por demás darles el beneficio de la duda, pero por lo realizado en los partidos, las esperanzas del Tri en tener un papel digno en la Copa, al parecer se han ido diluyendo a lo largo de estos 15 días.

El arranque de la Copa América 2015 se acerca; México le ganó a Guatemala, empató a Perú y perdió con Brasil. ¿Qué es lo más preocupante del Tri en estos momentos? Ni los mismos integrantes saben cuál es el problema. Ojalá ante Bolivia el próximo 13 de junio, los jugadores salgan concentrados y desarrollen el fútbol que los llevó a formar parte de la selección mexicana, de no ser así, el viaje a Sudamérica solo durará siete días y marcaría el primer fracaso en la era de Miguel Herrera. #Chile #Copa América