Cerca de 3 años han pasado desde la última ocasión en que la mítica cancha de hierba de #Wimbledon se rindió a los pies de quien por muchos es considerado el mejor tenista de la última época, Roger Federer.

Aquel 2012, el Center Court disfrutó durante 3 horas y 24 minutos de un partido donde el británico Andy Murray, impulsado por su gente, se sentía confiado con dejar en casa uno de los cuatro trofeos más importantes de la gira de la ATP.

Pero tras perder el primer set, Roger Federer se enchufó, sacó lo mejor de su repertorio para apabullar a Murray en los siguientes tres y se apoderó de su séptimo trofeo en tierras londinenses.

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También aquel 2012, el nacido en Basilea se convirtió en apenas el tercer tenista mayor de 30 años en conseguir un torneo de Grand Slam, proeza que sólo habían conquistado los estadounidenses Andrea Agassi y Arthur Ashe.

Con esas cartas, hace apenas un año "la perfección suiza" intentó dejar atrás a Pete Sampras y convertirse en el máximo vencedor en el pasto de Wimbledon, pero chocó con quien hoy en día es el número uno del mundo, Novak Djokovic.

Para Federer el césped de Londres tiene muchos gratos recuerdos, pues fue ahí mismo donde ganó su primer Grand Slam en 2003. De hecho, el suizo sólo lo había dejado escapar tres ocasiones (2008 y 2010 versus Rafael Nadal y 2011 contra Djokovic).

Pero ahora, esta edición es diferente, pues el genio de Basilea llega con casi 34 años y acarrea ya 3 años para el olvido, donde no ha podido ganar ninguno de los considerados cuatro grandes títulos.

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En el último Grand Slam, Roland Garros, perdió en contra de Stanislas Wawrinka, quien a la postre terminó campeón del certamen venciendo al serbio Djokovic.

En esta edición Roger ya volvió a otorgarle a la gente un gran espectáculo y arrolló a su rival Sam Querry en tan sólo una hora y 26 minutos, con parciales de 6-4, 6-2 y 6-2. Además, se destacó porque muestra un buen nivel físico y regaló entre su repertorio una jugada de fantasía al conectar la pelota por debajo de sus piernas.

Si Federer tiene la intención de llevarse el mítico certamen londinense tendrá que seguir con paso firme, ya que en cierta forma tiene el camino puesto para llegar a la final: hipotéticamente tan sólo tendrá en su camino que enfrentarse a Murray, ya que el español Rafa Nadal sigue mostrando su baja de juego y ya fue eliminado.

De mantener este ritmo avasallador, Federer tendrá la oportunidad de cobrar revancha con Novak Djokovic, quien se ha vuelto más que una piedra en su asombrosa carrera.

Para Roger es ahora o nunca. No está en cuestionamiento su legendaria trayectoria en el deporte blanco, pero le urge volver a los grandes planos y levantar su octavo trofeo de Wimbledon que lo terminaría de encumbrar en lo más alto. Es momento que el mundo del tenis se rinda ante los pies de su más grande leyenda. #Deportes Ciudad de México