Tras el incidente en un aeropuerto estadounidense en que coincidieron Miguel Herrera, entrenador de la Selección Nacional y Christian Martinoli, cronista deportivo de la cadena televisiva Tv Azteca, en el que algunas versiones afirman la agresión por parte del entrenador nacional, hoy la Federación Mexicana de Fútbol anunció el cese de Miguel como seleccionador del Tri.

Sin duda, el mundo del fútbol (y del deporte en general) está lleno de controversias y puntos de vista, en donde todas tienen un mucho de razón. Considerar una Selección Mexicana como nacional ya implica una primera controversia; ya que este deporte es manejado por particulares, en donde el Estado nada tiene qué ver, pero al permitir el uso de la bandera e himno nacionales habla de la forma en que se legitima esa representación, en nada Nacional.

Aún así creer que un seleccionador nacional debe mantener conductas acordes al grado de su cargo es una línea escabrosa y endeble. Es como pedir que guarde la compostura antes, durante y después de cada elección federal o juego, espacio y lugar en donde las emociones tienen el papel principal y se conjugan con aspectos (estos sí) estrictamente #Futbolísticos como errores de los jugadores o del arbitraje; de tal forma que siempre habrá algo que reclamar a unos y a otros, y casi nunca con las mejores maneras ni palabras.

Entender esto es algo que no es ajeno al deporte en general, de hecho, hasta parecería que es una táctica para intimidar a los contrarios o al mismo silbante del juego. Entonces ¿la conducta de Miguel Herrera el día de ayer es la causa de su cese?. Desafortunadamente sí, porque él estaba considerado y con contrato para llegar al Mundial de 2018. Pero, porqué fue este incidente la causa y no los malos resultados, pese a haber ganado la Copa de Oro,

La realidad es que deberían ser los números la base para juzgar a Miguel como el cuestionable entrenador de una selección ¿nacional?. Herrera toma a este equipó en un partido decisivo para asistir al Mundial de Brasil 2014, cuando en duelo de repechaje le gana el boleto a Nueva Zelanda, un equipo que ocupa el número 137 de 209 en el ranking mundial de la FIFA. De ahí llegamos Brasil 2014, donde se despliega un juego vistoso y alentador, pero sin alcanzar el famoso quinto juego que el mismo Herrera había prometido.

Hace apenas cuatro semanas esta selección quedó fuera de la Copa América, no pasando de la primera fase y con un juego pobre. Un mes después juega la Copa Oro en donde mostró su poderío frente a Cuba, Guatemala, Trinidad y Tobago, Costa Rica, Panamá y Jamaica (lugares 104, 105, 64, 41, 62 y 76 respectivamente) donde con dos penales cargados de controversia le dan el pase hasta la final.

Así, los números indican que de 37 juegos oficiales de Miguel Herrera al frente de este equipo, apenas alcanzó 19 triunfos, es decir una efectividad del 51.3 por ciento, en donde sólo cinco juegos (lo referente al Mundial) merecen el calificativo de equipo competitivo, es decir el 13.5 por ciento.

Las razones de su salida se explicarán de acuerdo a las circunstancias extra futbolísticas, pero los motivos futbolísticos ahí están, viendo hacerse justicia.  #Deportes Ciudad de México #Copa Oro 2015