Si alguien creía que el momento de Usain Bolt estaba acabado, lamentamos decir que, para beneplácito de los amantes de los deportes, el mejor corredor de mundo, el más rápido, sigue haciendo de las suyas en el mundo del #Atletismo

Esta vez fue en Beijing, en la final de los 200 metros planos del mundial de atletismo que se lleva a cabo en el país asiático de China, donde el jamaquino dominó la prueba de principio a fin, con todo y que cerca del final de la carrera, bajó su ritmo de carrera para llegar casi trotando. El tiempo con el que llegó Bolt fue de 19 segundos con 55 centésimas con lo que logró retener su corona, la cual no ha soltado desde hace mucho tiempo y, al parecer, volveremos a ver al velocista en unos Juegos Olímpicos a su máxima capacidad, deleitando al mundo con su velocidad.

Sin embargo, más allá de la carrera y del tremendo desempeño de Usain Bolt en la pista, hubo alguien que hizo que todo se volviera un momento chusco y que solo quedó en una anécdota en este mundial de atletismo 2015: al terminar la carrera, Usain festejaba sobre la pista con el público presente, alzando las manos y caminando descalzo, como acostumbra cada vez que termina una carrera, evidentemente la mejor toma para la televisión la tiene el camarógrafo de pista que va justo detrás del protagonista.

Sin embargo, nunca se imaginó que una novedad tecnológica no funcionara tan bien, su móvil de dos ruedas con el que se trasladaba giró en dirección incorrecta e impactó con el borde entre la pista de atletismo y el campo, haciendo que el personaje en cuestión perdiera el control del móvil que había perdido el rumbo y velocidad, dirigiéndose directamente hacia el atleta.

Y así fue, el móvil, el camarógrafo y su cámara, impactaron sobre Usain, quien dio un giro después del impacto, se levantó al instante, continuó su camino por unos segundos y se detuvo a sobarse los pies, los cuales no tuvieron lesión alguna y este accidente no lo deja fuera de seguir compitiendo en Beijing.

Todo queda para la anécdota.