Seguramente ustedes los han visto o son parte de ellos.

Esas personas que desde las cinco de la mañana, salen a correr o a andar en bicicleta para ejercitarse en las calles y parques de cualquier ciudad de México.

Su esfuerzo, dedicación y constancia son realmente admirables y respetables más aún cuando a uno en lo personal –lo reconozco públicamente- no se nos da eso de pararnos temprano para ejercitarnos

Todo es perfecto, la sincronía de sus movimientos, sus respiraciones, el pulso cardiaco, la coordinación que ejerce todo el cuerpo en cada pisada del trote.

Exactamente por ese cúmulo de atributos, me interesa saber en lo personal, ¿Porque tienen esa maldita manía de correr en sentido contrario, debajo de la banqueta y a oscuras cuando todavía ni amanece?

¿Porque su ropa deportiva son pants de color azul marino o negro con capucha?

¿Acaso creen que uno que va manejando, está despierto a esas horas y que con las luces del auto los vamos a ver?

Por favor, ¡No lo hagan! Imploro en un grito de desesperación que por favor hagan su ejercicio arriba de la banqueta.

Nunca se han imaginado que a esas horas, los que circulamos con nuestros vehículos somos padres que vamos a dejar a los hijos a la escuela y que para variar vamos retrasados por lo que le metemos un poquito más al acelerador.

También a esas horas, anda manejando mucha gente que estuvo de fiesta bebiendo bebidas embriagantes o que mejor aún trabajo toda la noche y que puede estar cansado, con sueño y que en cualquier pestañada se le puede ir el coche de lado y atropellarlos simplemente porque no los vio.

Hago un llamado a la reflexión de estos corredores.

Reitero, gente admirable por su perseverancia y compromiso personal.

Por favor y repito, no corran en el arroyo vehicular, a oscuras, con ropa negra y en sentido contrario.

Estoy seguro que todos los que vamos en auto se los vamos a agradecer y vamos a incrementar nuestro respeto y admiración hacia ustedes.

Y además si también salen a correr con su perro, por favor llévenlo amarrado con su correa ya que también andan corriendo como caballo desbocado y -aprovechando el viaje- recojan sus heces con una bolsita, no les cuesta nada y evitamos morirnos de una enfermedad estomacal.

Esta opinión y comentario es a título personal y no pretende criticar, lastimar u ofender a nadie, solo deseo que tomen conciencia y hagan lo adecuado para evitar un accidente que nada bueno va a dejar a ninguna de las dos partes. #Atletismo #Crónica Ciudad de México